(ARGENTINA).- Julián Álvarez pelea contra el reloj para llegar al derbi del domingo ante Real Madrid en el Metropolitano. El delantero trabaja a pleno en su recuperación, aunque en el Atlético de Madrid ya apareció quien le complica el regreso: Jonathan David, que encadena dos goles en dos partidos y le exige volver a su mejor versión.
La sobrecarga muscular la sufrió en el entrenamiento del sábado, antes de visitar Anoeta, y lo dejó afuera de los últimos dos compromisos del equipo. El Atlético resolvió esos partidos con victorias, incluida una goleada, aunque sin su figura argentina en cancha.
Antes de esa molestia, Julián Álvarez venía en claro ascenso. Había mostrado brotes verdes de su rendimiento en San Mamés y sobre todo en Anfield, donde fue titular, dio el pase del 0-1 a Marcos Llorente y completó una buena actuación, mostrándose comprometido con el grupo.
Jonathan David tomó la batuta
La aparición del canadiense cambió el panorama del ataque colchonero. Llegó el 31 de agosto y de a poco fue entrando en los planes de Diego Simeone: debutó en Anfield, tuvo minutos en Anoeta —donde marcó en su estreno en LaLiga— y ante Osasuna ya arrancó como titular, abrió el marcador y lo celebró con Romero.
Fue en la jornada 6 de LaLiga, jugada el miércoles en el Riyadh Air Metropolitano, donde el ex delantero se consolidó como la referencia de área del equipo. Sus números hablan solos: dos goles en dos partidos, los dos de delantero puro. Para Simeone significan un respiro después de semanas de problemas en el ataque, agravados por la situación de Sorloth, que no entrenó una sola vez con el grupo desde el comienzo oficial de la temporada y sigue lesionado.
El entrenador también probó con Lookman como nueve, pero el ex Atalanta se desempeña mejor por la banda izquierda del ataque. Con esa alternativa descartada para el puesto, el canadiense se quedó con la camiseta de centrodelantero y no la suelta.
El propio Simeone salió a respaldar a Julián Álvarez. Consultado sobre el argentino, respondió: “¿En serio me estás preguntando eso?”. La escena refleja el lugar que sigue ocupando el delantero en su esquema, más allá de la irrupción del nuevo fichaje.
La lectura táctica indica que ambos pueden convivir en el mismo once, con Julián Álvarez algo más retrasado en el campo. Pero si solo hay un lugar disponible, el internacional albiceleste tiene competencia directa por el puesto, y llega al duelo lejos de su mejor estado, tanto físico como anímico.
El derbi del domingo, en el Metropolitano ante el eterno rival, será la prueba definitiva para medir en qué condiciones quedó el argentino y si la jerarquía pesa más que la racha goleadora del canadiense.
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