(ARGENTINA).- Aníbal Moreno no tiene fecha de regreso y en River ya miran su situación con preocupación. El volante central no recibirá el alta clínica a corto plazo por una protusión discal en la zona lumbar que arrastra desde el arranque del ciclo actual: se manifestó en la previa del 3-2 ante Banfield, después de la eliminación ante Independiente Santa Fe, y todavía no hay un camino claro hacia la vuelta.
El cuadro que padece Moreno se define, en términos médicos, como una protusión discal: el núcleo del disco intervertebral, ubicado entre la última vértebra lumbar y el sacro, se deforma por un esfuerzo y se extiende más allá del límite del hueso. No llega a romper el anillo fibroso, aunque provoca mucho dolor, y la etapa inicial —la más intensa— es justamente la que atraviesa el jugador.
La complejidad de esta afección está en que no funciona como un desgarro, que permite calcular tiempos de recuperación o cicatrización. Aníbal Moreno trabaja en una doble vía: sesiones de kinesiología complementadas con ejercicios específicos en el gimnasio. Recién cuando supere esta fase va a volver a hacer tareas de campo, siempre con el monitoreo constante de los médicos, que irán evaluando la evolución del volante que disputó 31 partidos en River desde su llegada en verano procedente de Palmeiras.
Tres opciones para el pivote
Mientras la recuperación avanza, la baja acota las alternativas para el rol de pivote a tres jugadores: Fausto Vera, titular hasta acá; Mauro Arambarri, que ocupó esa posición en España; y Lucas Silva. La continuidad de un mismo once también tiene una lectura positiva: el equipo logró afianzar una alineación titular que seguiría en acción, aunque el margen devariantes queda reducido.
El pronóstico, en principio, no es alentador a corto plazo. Salvo que se produzca un cambio rotundo en su situación, difícilmente el volante retorne a las canchas durante septiembre o la primera mitad de octubre. En el cuerpo médico no piensan en apurarlo: el contexto indica que el regreso debe darse de manera gradual, siguiendo las pautas fijadas paso a paso.
El panorama más optimista ubica a Aníbal Moreno de vuelta en las instancias finales de la fase regular del Clausura, aunque desde el club advierten que no hay certezas, porque la evolución depende de cada paciente y del cambio postural que requiere el tratamiento. El problema es más complejo que un desgarro o una lesión articular leve, y por eso no se fija una fecha.
El plan, por ahora, sigue siendo el mismo: kinesiología, gimnasio y revisión médica constante, con la esperanza de que la protusión quede atrás a tiempo para la recta final del torneo.
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