(ARGENTINA).- “No merecía lo que sucedió, por rendimiento uno acepta ser apartado pero no en un container”, dijo Maximiliano Meza al recordar cómo River lo separó del plantel y lo obligó a entrenarse en Cantilo durante la pretemporada. El mediocampista dejó el club en el último mercado de pases y se convirtió en refuerzo de Independiente.
Maxi Meza explicó que desde el primer día buscó resolver su salida. “Desde el primer día en que llegué a esa situación, le dije a mi representante: ‘sacame de acá’”, contó. Luego agregó: “Por cómo me ofrecí al club en todo ese tiempo, no lo iba a aguantar, no lo merecía y por eso tomé la decisión inmediatamente”. También reconoció que las lesiones le impidieron mostrar su mejor nivel durante su paso por River.
Pablo Longoria, director deportivo de River, fue quien le comunicó a Meza que no iba a participar de la pretemporada. El aviso llegó el domingo previo, cuando el futbolista todavía esperaba competir por un lugar: “Hasta último momento iba a ir, pero como iban a traer refuerzos, iba a correr de atrás. Mi representante se comunicaba con ellos y les dijo que era algo bueno, que yo estaba dispuesto a competir por un lugar. A todo jugador le eleva el nivel tener competencia, pero justo ese domingo previo nos llaman y nos avisan que íbamos a entrenar en Cantilo”.
Cómo fueron los días en Cantilo
La primera jornada en Cantilo expuso las condiciones con las que debieron comenzar los entrenamientos. “Ahí no estaban dadas las condiciones para hacer una pretemporada. Había una carpa justo en invierno y habían dos o tres bicicletas. No tenía gimnasio”, relató Meza. En ese contexto, los jugadores apartados quedaron fuera de la dinámica habitual del plantel.
Leonardo Ponzio estaba presente en el predio y mantenía conversaciones con los futbolistas: “Leo Ponzio siempre estaba ahí, siempre teníamos charlas”, contó Meza. También explicó que los empleados del lugar ayudaron a mejorar las condiciones del grupo. “El mismo utilero habló y nos consiguió ese lugar. De ahí se fueron dando las cosas, situaciones de elementos que no teníamos…”, recordó. Después, según su relato, les dieron un contenedor con mayores comodidades: “Después nos consiguieron un container más equipado, con ducha, una mesa y lugar para cambiarnos”.
Maxi Meza calificó como un error la forma en que River comunicó el apartamiento. “Si nos comunicaban que no nos iban a tener en cuenta, pero que podíamos hacer la pretemporada, íbamos a estar dispuestos a entrenar y a ayudar a nuestros compañeros. Y también poder despedirnos, cuando nos tocara irnos. Ahí es donde está el error, creo que podría haber sido de otra manera”, sostuvo. También contó que hubo un momento en que no podían hacer fútbol porque eran 15 jugadores.
Fabricio Bustos y Matías Viña fueron los últimos dos futbolistas de aquel grupo y sus salidas hicieron que los apartados dejaran de entrenarse en Cantilo. Meza explicó que para algunos la situación fue más difícil porque no habían elegido quedar afuera: “Para algunos chicos fue más difícil, no se querían ir porque no fue decisión de ellos ser separados del plantel. Por rendimiento uno lo acepta, pero no en esas condiciones. Eso fue lo difícil”. En su caso, como le quedaban pocos meses de contrato, pudo resolver rápidamente su salida y continuar su carrera en Independiente.
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— TyC Sports (@TyCSports) September 11, 2026
🎙️ Maximiliano Meza pasó por TyC Sports y contó la dificil situación que le tocó vivir junto a los jugadores apartados de River: “LA MISMA GENTE DE CANTILO SE OFRECIÓ A DARNOS EL CONTEINER” pic.twitter.com/ntQbNvGXJh
