Institucional

Pablo Longoria está en la cuerda floja y River analiza despedirlo: “Me queda la duda”

El futuro del director deportivo quedó abierto.

Pablo Longoria
Pablo Longoria

(ARGENTINA).- “A mi me queda la duda de quien va a salir primero de River, si Rivero o Longoria … o juntos”, dijo Germán Balcarce. Pablo Longoria sigue como director deportivo de River por ahora, pero el club revisará su gestión a fin de año y mantiene abierta la posibilidad de cesarlo de cara a 2027.

Pablo Longoria asumió formalmente como director deportivo de River a fines de abril de 2026. El español tiene 40 años, cuenta con trayectoria en captación y dirección deportiva en Europa y fue presidente del Olympique de Marsella. Llegó para incorporar una función sin antecedentes en el fútbol argentino y trajo consigo a Domingo Catoira como asistente.

Desde que asumió, Longoria no fue presentado frente a la prensa ni dio declaraciones públicas. Su presencia se limitó a apariciones en el club, en las canchas y en partidos de las Inferiores o la Reserva. La falta de una explicación oficial sobre sus tareas mantuvo abierto el debate acerca de su función.

Stefano Di Carlo explicó el alcance institucional de la incorporación: “Vino a darnos apoyatura en el diseño y el armado de una estructura con roles y funciones que tienen que ver con la operación del fútbol”. La tarea de Longoria abarca la coordinación del fútbol profesional, la Reserva y las categorías de Fútbol Formativo. Además, quedó bajo dependencia directa de Di Carlo y del Secretario Técnico Enzo Francescoli.

“el desempeño de Longoria en su cargo está en revisión, pero por ahora no se irá del club”, indicó Renzo Pantich. La definición diferencia el rumor de una salida inmediata del escenario que se maneja puertas adentro: no hay una destitución anticipada confirmada, aunque su labor es mirada de reojo. River evaluará la gestión a fin de año y podría ponerle fin al ciclo de cara a 2027.

La revisión quedó atravesada por decisiones del mercado de pases y por el manejo del plantel. Hubo desencuentros entre la dirigencia y Longoria sobre cómo avanzar con las posibles transferencias de Lautaro Rivero y Lucas Martínez Quarta frente a ofertas de Medio Oriente. Además, la gestión de las salidas de los futbolistas borrados estaba bajo su responsabilidad y su ejecución no fue óptima en formas y plazos.

La marginación de 14 futbolistas del plantel marcó una de las decisiones inéditas de River en 2026; durante el mercado de pases de mediados de año, Longoria coordinó la salida de 15 futbolistas y dio el visto bueno a la venta de Matías Galarza al Inter Miami. Varios jugadores se fueron en condiciones desfavorables para el club, mientras Fabricio Bustos y Matías Viña todavía entrenan apartados en el predio de Cantilo.

La metodología genera opiniones divididas: la dirigencia y un sector de la prensa respaldan su capacidad organizativa, pero algunos hinchas cuestionan la agresividad de sus descartes y el choque entre su modelo europeo y las urgencias del fútbol sudamericano. El próximo paso será la evaluación de fin de año, que definirá si continúa en 2027.

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