(ARGENTINA).- “Si las cosas no se dan, no le voy a hacer mal a River. Si no la puedo dar vuelta rápido, me iré a mi casa”, advirtió Eduardo Coudet. El entrenador encara una seguidilla de cuatro partidos en diez días que definirá su continuidad, con un promedio de un encuentro cada 2,5 días y la presión de una racha adversa que incluye la eliminación en la Copa Argentina.
El presidente Stefano Di Carlo respaldó públicamente al técnico después de la derrota ante Tigre, pero ese apoyo tiene fecha de vencimiento. En los próximos diez días, la pelota debe empezar a entrar en el arco rival para sostener el ciclo.
La maratón de diez días
El calendario de Eduardo Coudet arranca este domingo 16 de agosto con Argentinos en el Monumental. Tres días después, el 19, River visitará a Santa Fe en Bogotá por la ida de los octavos de final de la Sudamericana; el 23 recibirá a Vélez y el 26 definirá la serie en el Monumental.
El promedio de un partido cada 2,5 días obliga a Eduardo Coudet a priorizar la recuperación física, la contención psicológica del vestuario y una rotación quirúrgica de cargas. Ya no habrá tiempo para entrenamientos largos ni pruebas tácticas profundas.
Si River sortea los cuatro duelos con un saldo de puntos positivo y avanza a cuartos de final de la Sudamericana, el entrenador cargará crédito para consolidar un proyecto pensado a tres años.
La advertencia personal de Eduardo Coudet fijó la salida: si no logra dar vuelta rápido la situación, será él quien deje el cargo. El respaldo de Di Carlo quedaría archivado ante una nueva decepción.
La primera respuesta concreta llegará el domingo 16 de agosto en el Monumental, cuando River reciba a Argentinos.
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