(ARGENTINA).- “Ya no se puede perder más”. Con esa frase, Juan Cortese resumió la situación límite de River y advirtió que el ciclo de Eduardo Coudet está en un punto de inflexión. Para el analista, el equipo ya agotó el margen de caídas consecutivas y ningún proyecto puede sostenerse con una racha así. La clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana no disimuló la urgencia: River no levanta cabeza en el torneo local y Coudet sabe, según Cortese, que la copa puede sostenerlo o ser “el principio del final”.
El análisis de Cortese
Juan Cortese fue contundente al describir el desgaste que produjo la seguidilla de derrotas. “No hay proyecto que se sostenga con derrotas consecutivas y River ya agotó todas las derrotas consecutivas posibles”, señaló. En su diagnóstico, Cortese consideró que el Millonario transformó la posesión de pelota en una trampa: “los rivales se encuentran con un equipo que, al tener tanto la pelota y al ser tan poco ofensivo, con una sola que tengan ya les alcanza para ganar”. Así, la fragilidad quedó al desnudo partido tras partido.
El propio Coudet pidió tiempo antes de cargarle toda la expectativa a Thiago Almada, el refuerzo que llegó después de tres semanas de vacaciones. “Sería demasiado egoísta de mi parte entender que Thiago después de sus vacaciones me tiene que salvar el pellejo”, declaró el entrenador. Cortese remarcó que no se puede depositar la solución en un futbolista que necesita adaptación y que salvar el cargo del DT no puede depender de un milagro.
El problema, para Juan Cortese, va más allá de las incorporaciones: hay “jugadores de bajísimo nivel” que deben dar la talla. “River no puede seguir jugando como juega, no puede mostrarse con la endeblez que se muestra, más allá de Thiago, de Correa o de los futbolistas que lleguen”, afirmó. Además, puso la lupa sobre la dirigencia: “Está claro que los dirigentes no quieren tomar decisiones”.
En ese contexto, un cambio de entrenador en la antesala de la Copa Sudamericana sería contraproducente, según el análisis de Cortese. “Mal o flaco favor sería para River depender de que un entrenador en dos o tres días te cambie la ecuación. Eso no funciona. No funciona nunca y menos en la previa de una Copa Sudamericana”, explicó. La postura de no tocar el banco antes del certamen continental traslada toda la presión a Coudet.
River ya está instalado en los octavos de final de la Copa Sudamericana luego de vencer a Blooming y espera el sorteo del cruce. Cualquier nuevo traspié en el torneo doméstico pondrá el ciclo de Coudet aún más contra las cuerdas, justo cuando el margen de error, como señaló Cortese, ya desapareció por completo.
Seguí todas las noticias de Soy del Millo en Google News↗