(ARGENTINA).- “El límite es Colombia. No la serie entera de Copa Sudamericana contra Independiente Santa Fe, es el partido de ida el miércoles en Colombia. Sobre todo importarán las formas”, contó Hernán Castillo. Eduardo Coudet se la juega el miércoles en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe, en medio de una crisis que ya acumula seis derrotas consecutivas en torneos AFA. La continuidad del técnico de River quedó atada a lo que pase en ese encuentro.
River arrastra ese registro lapidario en el plano local. La última caída fue el sábado ante Tigre, después de haber quedado eliminado de la Copa Argentina frente a Aldosivi y de sufrir traspiés sucesivos contra Barracas Central, Gimnasia de La Plata y Rosario Central. Luego de la derrota ante el Canalla en el Más Monumental, los hinchas se reunieron en el hall del estadio y cantaron contra la dirigencia, a la vez que pidieron la salida de Eduardo Coudet.
Castillo detalló que Eduardo Coudet no renunció tras el partido con Tigre, pero sí le comunicó a su cuerpo técnico que “el límite es Colombia”. El periodista agregó: “Se entiende que es un partido bravo como para presionarse así, pero los que tuvo hasta ahora no lo eran tanto y los perdió todos”. La declaración expone la presión extrema que rodea a un plantel que fue subcampeón del Apertura y líder de su grupo en la Copa Sudamericana, pero que hoy vive uno de los peores presentes de su historia.
La prioridad es doble: los octavos de la Sudamericana y el torneo Clausura, donde el equipo también necesita enderezar el rumbo, comparten el mismo peso en un semestre que se desmoronó rápido.
En medio de la tormenta, River oficializó la contratación de Thiago Almada como la compra más cara de su historia por más de 20 millones de dólares. El volante firmó su contrato este lunes y podría formar parte de la delegación que viaje a Colombia. También llegaron Nicolás Otamendi, para ordenar una defensa que sigue endeble, y Ángel Correa, que apenas disputó dos partidos desde su desembarco. Sin embargo, el equipo no reacciona y los hinchas desconfían: Mauro Arambarri y Giovanni González dejaron malas impresiones en los pocos minutos que jugaron, y Rafael Santos Borré tampoco convence.
La crisis también salpica a la gestión. Los fanáticos cuestionan el manejo de los jugadores que fueron apartados en la pretemporada y la controvertida salida de Juan Fernando Quintero. El director deportivo Pablo Longoria y los directivos que responden al presidente Stéfano Di Carlo están en la mira.
El partido del miércoles en Colombia será, según la información de Castillo, el límite autoimpuesto por Eduardo Coudet. Después, River recibirá a Argentinos Juniors por el Clausura. Dos fechas que asoman como bisagra para un ciclo que, en Núñez, ya nadie se permite imaginar con otra derrota.
