(ARGENTINA).- “Sí, muchos no saben, pero es mi padrino. Si buscás alguna imagen, él y mi viejo se chicaneaban cuando jugaban en contra. Compartimos cenas familiares todo, aunque este último tiempo por la vida de él y la nuestra mucho no nos vimos, pero en algún momento iremos a comer y algo me dirá”, reveló Nacho Russo después de que Tigre venciera 1 a 0 a River el sábado, por la cuarta fecha del Torneo Clausura. La frase puso al descubierto un vínculo desconocido para la mayoría: el técnico del Millonario, Chacho Coudet, es su padrino.
“Una noche perfecta, por ahí el plan de partido tuvimos que ceder un poco de terreno porque estábamos cansados al jugar hace menos de 72 horas. Sabíamos que partido iba a ser pesado y la cancha iba a estar dura pero pudimos aprovechar un contragolpe, un robo del Colo que me quedó y definir”, explicó Russo sobre el trámite del encuentro. El delantero, que suma 20 goles en 69 partidos en Tigre, ya les había marcado dos tantos a los de Núñez en el Torneo Apertura.
Un vínculo de años
La amistad entre Coudet y los Russo nació cuando Miguel Ángel Russo dirigió al Chacho en Rosario Central entre 1997 y 1998. Esa relación llevó a que el actual entrenador de River fuera el padrino de bautismo de Ignacio: Coudet lo sostuvo en brazos durante la ceremonia. En 2016, cuando el DT dejó Central, Nacho publicó en Instagram una foto junto a él con un mensaje directo: “Gracias por todo padrino. Hasta pronto”.
“Yo soy tranquilo, como Miguel, sereno, pero adentro de la cancha cambio completamente. Como Miguel. Como hijo y padre”, se describió alguna vez el atacante. Y sobre Chacho Coudet, completó: “Es un rompe huevos”.
Tras el partido, la emoción familiar salió a flote. “Estaría muy feliz, estaría contento”, expresó Nacho al imaginar la reacción de su papá. Y agregó: “Primero felicidad, obviamente. Por haber ganado, por haber sumado, que teníamos que sumar en el torneo que desde febrero que no ganamos en casa”.
La caída ante Tigre profundizó la crisis de River. El equipo del Chacho Coudet perdió los primeros cuatro partidos de un torneo de Primera por primera vez en su historia, acumula seis derrotas al hilo entre todas las competencias —algo que no ocurría desde 1982— y quedó 12° en la tabla anual.
Ahora River intentará cortar la racha y reencontrarse con la victoria este martes 12 de agosto, cuando visite a Independiente de Santa Fe por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
