(ARGENTINA).- “15 palos por Correa es un delirio”, dijo Alan Fallabrino después de la nueva caída de River 1-0 ante Tigre en el José Dellagiovanna. La incorporación de Ángel Correa, por la que el club desembolsó 15 millones de dólares, fue el blanco principal de una crítica feroz del periodista en medio de la crisis del equipo de Eduardo Coudet.
En su análisis posterior al partido, Fallabrino disparó contra la contratación del delantero campeón del mundo. “River fue y puso 15 palos por Correa. Yo me quiero morir. Nunca me gustó como contratación. Voy a ser honesto, nunca me gustó como contratación. 15 palos por Correa es un delirio”, expresó. Y agregó una comparación lapidaria: “Correa al lado de Solari es un Fiat 600 en cuanto a la velocidad”.
El periodista enmarcó la llegada de Ángel Correa en un mercado de pases que consideró equivocado de raíz. “Ha sido un mal mercado de pases”, afirmó. Y amplió: “Hace años, hace años que River no entiende cuál es su necesidad o qué necesidades tiene que cubrir”. Fallabrino cuestionó que se gastaran cifras altas en atacantes de juego mientras el equipo no incorporó un marcador central ni un centrodelantero que se adapte al sistema de centros que propone Coudet.
La derrota en Victoria, con un gol de Nacho Russo sobre el final tras un blooper de Aníbal Moreno, profundizó un arranque de semestre sin puntos ni goles en el Torneo Clausura. River acumula seis caídas consecutivas por torneos AFA y es último en la Zona B. “Y lo de hoy de Aníbal Moreno es imperdonable”, dijo Fallabrino sobre la jugada que derivó en el 1-0. También calificó de “escándalo” el penal no cobrado a Ángel Correa en el primer tiempo, que el árbitro Andrés Gariano ni siquiera revisó en el VAR.
Para Fallabrino, la raíz de los problemas excede un solo error: “el problema que tiene Coudet es que quiere formar un sistema con jugadores que no juegan de lo que él pretende para ese sistema”. Puso como ejemplo a Joaquín Freitas, a quien el DT ubica como extremo derecho cuando, según el periodista, debería ser delantero junto a Beltrán. “Freitas tiene que jugar de delantero con Beltrán, no jugar de wing derecho pegado a la raya”, argumentó.
El único rendimiento que rescató Fallabrino fue el de Tobías Andrada, debutante en la mitad de la cancha. “La verdad es que el único que para mí salva las ropas es el chico Andrada, que acaba de llegar a River. Se hizo cargo de la mitad de la cancha, fue el futbolista más peligroso de River en todo el partido”, destacó. Sin embargo, cerró con un diagnóstico desolador: “River no hace goles porque no tiene tipos que sientan el gol”.
Mientras se espera el arribo de Thiago Almada —la compra más cara en la historia del club—, Coudet y sus dirigidos deberán encontrar respuestas urgentes para salir del último puesto de la Zona B y quebrar una sequía ofensiva que ya asfixia. La inversión total en refuerzos del semestre ya supera los 60 millones de dólares y, por ahora, no rindió ni un punto en el campeonato.
