(ARGENTINA).- «Almada tendrá que recibirse de mago a este paso». La frase, tan filosa como gráfica, la soltó Hernán Castillo después de la derrota de River por 1 a 0 ante Tigre en Victoria, un resultado que dejó otra vez a Eduardo Coudet en el centro de la escena y que agravó la crisis de un equipo que sigue sin levantar vuelo en el arranque del Torneo Clausura 2026.
El periodista desmenuzó sin anestesia el presente del Millonario y apuntó directo al funcionamiento colectivo y a la responsabilidad de Eduardo Coudet. “No tiene idea de juego River. No le cobraron un penal claro que cambiaba el partido y que solamente no lo vieron en el Var y ya saben dónde… Pero llega poco y nada. No hay sociedades. No parece haber trabajo de entrenador. Pelotas parada? Centro a la olla. Los habilidosos? Uno en cada punta. Patear de afuera? Nunca. Los cambios? Tarde y malos. El rival? Había jugado el miércoles y no ganaba de local desde febrero. Un desastre. El entrenador ya no tiene excusas con los futbolistas que le trajeron. Y no le responden”, enumeró Castillo.
El gol de Ignacio Russo llegó después de un error grosero de Aníbal Moreno en salida, el punto más bajo de una actuación colectiva que La Página Millonaria calificó con un 2 para el mediocampista. El propio Castillo mencionó una jugada puntual que pudo haber cambiado la historia: un penal no sancionado que el VAR tampoco advirtió y que, según su lectura, dejó a River sin la chance de igualar el trámite cuando todavía había tiempo para reaccionar.
En medio del desconcierto, Tobías Andrada fue el único que zafó del aplazo general con un 6. “Fue el más claro en medio de una parsimonia alarmante”, señaló el análisis puerta adentro del plantel. Del resto, casi nadie superó los 4 puntos, una postal que refleja la falta de respuestas futbolísticas que Castillo remarcó con crudeza.
Las palabras del periodista resonaron todavía más fuerte porque llegaron apenas horas después de que el propio Eduardo Coudet admitiera, en conferencia de prensa, que su ciclo tiene una fecha de vencimiento atada a los resultados. “Si veo que los resultados no se dan, no voy a hacerle daño a River”, había dicho el entrenador. Cuatro fechas, una sola victoria y un funcionamiento que no aparece: el margen de Coudet ya se mide en minutos.
En ese contexto, la advertencia sobre Thiago Almada funcionó como un resumen perfecto del estado de ánimo del hincha. El volante ofensivo, por quien River negocia con el Atlético de Madrid, es la gran apuesta del mercado de pases para cambiarle la cara a un equipo que hoy no tiene brújula. La frase de Castillo —“Almada tendrá que recibirse de mago a este paso”— pintó de cuerpo entero la expectativa descomunal que ya carga el ex Vélez antes incluso de ponerse la camiseta.
El calendario no da respiro y la crisis exige respuestas inmediatas: el próximo martes River visita a Unión de Santa Fe por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, el torneo que hoy aparece como la última oportunidad concreta de enderezar un semestre que ya nació torcido.
