(ARGENTINA).- “Si le meto un gol a River no lo gritaría. Le tengo respeto a la gente, lo que pasó es extrafutbolístico”, dijo Maximiliano Salas después de resolver su salida de River. El delantero continuará su carrera en Independiente Rivadavia de Mendoza a préstamo por un año, pero una cláusula en el acuerdo le impedirá enfrentar al Millonario cuando se crucen en el Torneo Clausura.
El contrato, que se cerró sin cargo para el club mendocino, incluye una opción de compra de 4 millones de dólares por el 50 por ciento de su ficha. La dirigencia de River impuso la misma condición que ya aplicó con otros juveniles a préstamo: Salas no podrá jugar el partido del 6 de septiembre en el Más Monumental. A diferencia de otros casos, no se pactó una multa económica por la cláusula.
El antecedente inmediato es el de Ian Subiabre, cedido a Tigre con una restricción idéntica. El atacante de la Reserva no sumará minutos este sábado en Victoria, cuando el equipo de Coudet visite al Matador por la fecha del Clausura. La repetición del mecanismo muestra una política del club para proteger su patrimonio incluso en cesiones temporales.
Lo que dijo Maximiliano Salas
Maximiliano Salas rompió el silencio tras su llegada a Mendoza y cargó contra la cúpula de Núñez. “Estoy enojado, se nos trató muy mal, creo que no merecíamos terminar así, apartados”, sostuvo el delantero. Además, dejó en evidencia la falta de comunicación interna: “No sé quién tomó esa decision, si el técnico o la dirigencia” y “Me hubiera gustado que Coudet nos dijera lo que pasó”.
El futbolista reveló que Pablo Longoria le comunicó el apartamiento por teléfono un día antes del inicio de la pretemporada. “Nos llamó un día antes de la pretemporada Pablo Longoria, que mañana no teníamos que presentarnos, que volviéramos la semana que viene. Todo fue por teléfono”, contó Salas, y agregó: “Las formas te demuestran los manejos”. También describió el malestar diario en el predio de Cantilo: “Si llegas todos los días enojado a Cantilo te querías pegar un tiro” y “No está bueno estar encerrado en un contenedor. A nadie le sirve que estemos encerrados ahí”.
River había desembolsado 8 millones de euros netos por su pase en 2025, una inversión que no logró amortizar en los doce meses que vistió la camiseta de la banda. La cesión a Independiente Rivadavia busca ponerlo en vidriera y que la opción de compra compense parte del gasto inicial.
El 6 de septiembre, Maximiliano Salas estará en la tribuna del Más Monumental, impedido de saltar al campo de juego. Ante la chance hipotética de un festejo, ya avisó: no lo gritaría, por respeto a la gente y porque lo que lo alejó de River, aclaró, fue estrictamente extrafutbolístico.
