(ARGENTINA).- “Hace unos años, hace poquito en realidad, estuve cerca de jugar en River. Toda mi familia es hincha, pero de chico me fui a Estudiantes y significa mucho para mí”. La frase es de Joaquín Correa y resume el vínculo que siempre tuvo con el Millonario. El delantero, que supo ser un objetivo de Marcelo Gallardo en varios mercados de pases, terminó de sellar este viernes su regreso a Estudiantes de La Plata luego de más de diez años en el fútbol europeo.
Gallardo fue quien mostró el mayor interés para ficharlo para River, pero por distintas circunstancias el anhelo del Muñeco nunca se hizo realidad. En una entrevista con el youtuber Ezzequiel, el Tucu reveló cuán cerca estuvo de ponerse la banda roja. “Toda mi familia es hincha”, repitió, y recordó que a los 10 años llegó a Buenos Aires para probarse en River. Estuvo en el fútbol infantil del club, pero no logró adaptarse: extrañaba a los suyos y decidió volver a Tucumán.
Esa conexión familiar con el Más Grande también se reflejó en un modelo futbolístico: Enzo Francescoli. Cuando fue presentado en Olympique de Marsella a mediados de 2023, Correa contó que sus padres le mostraban videos del uruguayo. “Es un jugador que me gusta mucho, un modelo a seguir”, dijo entonces.
El atacante de 31 años viene de un primer semestre complicado en Botafogo. Las lesiones lo marginaron de 18 partidos y apenas pudo completar los 90 minutos en tres ocasiones. En los 16 encuentros que disputó marcó dos goles y repartió cuatro asistencias.
La vuelta a Estudiantes se concretó este viernes con una cesión simbólica y un contrato por dos años. Correa se realizó la revisión médica en una clínica de City Bell y, apenas terminó, se fue al country del Pincha para saludar a sus nuevos compañeros. Su intención es estar en la tribuna este sábado, cuando el equipo reciba a Deportivo Riestra por la cuarta fecha del Torneo Clausura.
La operación se destrabó una vez que el club de La Plata levantó la inhibición que arrastraba desde marzo por la compra de Facundo Farías a Inter Miami. Esa deuda se saldó con el dinero de la venta de Mikel Amoedo Merino al Bologna.
La dirigencia que encabeza Juan Sebastián Verón corre contra reloj para inscribirlo en la lista de la Copa Sudamericana. El gran anhelo es que el Tucu esté a disposición de Alexander Medina para los octavos de final del martes frente a Universidad Católica. El plazo para hacer modificaciones vence este mismo viernes.
