(ARGENTINA).- Barcelona movió su última ficha para llevarse al delantero argentino surgido en River. Deco, director deportivo del club catalán, viajó a Madrid para reunirse con el entorno de Julián Álvarez y definir la estrategia que destrabe un pase bloqueado desde hace casi un año.
La información la publicó TyC Sports y detalla que el movimiento de Deco buscó transmitirle al futbolista y a su círculo íntimo que la oferta culé va en serio. Fuentes del Barcelona aseguraron que esta semana será decisiva para saber si la operación es viable.
La necesidad de incorporar un centrodelantero se volvió urgente tras la salida de Robert Lewandowski al Chicago Fire y las dudas de Ferran Torres sobre su continuidad. En ese contexto, Julián Álvarez es la prioridad absoluta del Camp Nou para el técnico Hansi Flick desde hace un año.
El gran escollo es la postura del Atlético de Madrid, que ya rechazó una oferta de 100 millones de euros y exige el pago de la cláusula de rescisión, que ronda los 500 millones. El Barcelona, sin margen para esas cifras, apuesta todo a que la voluntad del jugador incline la negociación a su favor.
Julián Álvarez está citado a reincorporarse a los entrenamientos del Atlético el próximo 10 de agosto, tras las vacaciones posteriores al Mundial. El viaje de Deco también sirvió para que el delantero recibiera un mensaje concreto: el interés culé es firme y no se va a diluir.
En Cataluña entienden que, si el jugador se planta y manifiesta su deseo de salir, el club rojiblanco podría verse forzado a negociar. Flick presiona para resolver la posición antes del cierre del mercado y el Barça ya avisó que no esperará de manera indefinida.
Con el mercado de pases entrando en su recta final, el Barcelona movió todas las piezas que tenía a mano. Ahora la definición queda en los pies del propio Julián Álvarez, que deberá decidir si fuerza su salida o continúa en el Atlético.
