(ARGENTINA).- En medio de la crisis en la que está envuelto, Eduardo Coudet tuvo un motivo de alegría. El entrenador de River arrancó la semana con el alta médica de Tobías Ramírez y la reincorporación parcial de otros tres futbolistas que venían con distintas molestias, justo cuando el equipo necesita cortar un arranque de campeonato sin puntos ni goles a favor.
Tobías Ramírez fue operado el 14 de mayo por un síndrome meniscal externo en la rodilla derecha y este martes completó el entrenamiento a la par del grupo. El defensor, que apenas sumó 45 minutos oficiales ante Racing desde su llegada desde Argentinos Juniors, queda a disposición para los compromisos de las próximas dos semanas, que mezclan el torneo local con la Copa Sudamericana. Será recambio de la zaga titular, junto a Lautaro Rivero, por detrás de Nicolás Otamendi y Lucas Martínez Quarta.
Andrada, que arrastraba una molestia muscular desde su paso por Vélez y no había concentrado el fin de semana, terminó su primera práctica normal en el club. El cuerpo técnico le programó tres jornadas más de trabajo antes de evaluar si puede sumar sus primeros minutos en Victoria, frente a Tigre.
Otro refuerzo que ilusiona a Eduardo Coudet es Ángel Correa. El ex San Lorenzo arrastraba un traumatismo en el muslo derecho que lo dejó afuera del banco ante el Canalla, pero evoluciona de manera favorable y tiene grandes posibilidades de reaparecer ante el Matador. El DT busca una pieza que le dé otra jerarquía a la mitad de la cancha en un equipo que todavía no encontró fluidez ofensiva en el campeonato.
La noticia más esperada en Núñez, sin embargo, llegó con el botín de Sebastián Driussi. A tres semanas del desgarro en el gemelo izquierdo, el delantero empezó a hacer trabajos de campo. Lo llevan con cautela por sus antecedentes de lesiones musculares y, en principio, apunta a estar disponible para la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana en Bogotá, frente a Santa Fe. Driussi es el autor de los únicos dos goles de River en el semestre, ambos en un amistoso, y su vuelta se vuelve vital en medio de la sequía que atraviesa el ataque.
Mauro Arambarri continúa moviéndose de manera diferenciada por un esguince de tobillo, mientras que Marcos Acuña —con un desgarro— podría llegar recién para la revancha ante el equipo colombiano. El propio Acuña había expresado en sus redes: “unidos hasta el final”, en sintonía con el mensaje que bajó Eduardo Coudet desde el vestuario.
La recuperación escalonada de sus soldados le abre al DT variantes que no tuvo en el arranque del Clausura. Si todo evoluciona según lo previsto, Eduardo Coudet podrá contar con la mayoría de las altas en la seguidilla que arranca este fin de semana y se estira hasta la definición de la serie copera en Colombia.
