(ARGENTINA).- Según la información de la periodista brasileña Raisa Simplicio, River intentó devolver a un defensor a Flamengo seis meses antes de que terminara su préstamo, pero el club carioca rechazó la maniobra y le exigió al Millonario que pagara una multa para cortar el vínculo. Esa negativa desembocó en una drástica decisión dirigencial: apartar al jugador del plantel profesional para esquivar una cláusula que obligaría a desembolsar millones. El futbolista marginado es Matías Viña.
De acuerdo a la investigación de Simplicio, la dirigencia de River pidió interrumpir el préstamo y devolver a Matías Viña a Flamengo mientras el lateral uruguayo estaba disputando el Mundial con la Selección de Uruguay. El Mengão se plantó, rechazó la propuesta y reclamó el pago de una indemnización prevista en el acuerdo. A su regreso al país, a principios de julio, el jugador ya fue enviado a entrenar separado en el predio de Cantilo.
La trampa que activó la marginación está en la letra chica del contrato. Matías Viña llegó en enero a cambio de un cargo de 500 mil dólares y con una obligación de compra por el 100% de su ficha, valuada en US$5.000.000, si disputaba la mitad de los minutos de todos los partidos del club. Para no arriesgarse a gatillar ese desembolso, los directivos resolvieron que el uruguayo no fuera convocado ni siquiera por Eduardo Coudet. “Eduardo Coudet no lo puede utilizar por una medida dirigencial”, graficó el entorno millonario.
El lateral comparte ahora la rutina en Cantilo con otros prescindibles como Giuliano Galoppo, Germán Pezzella y Fabricio Bustos. Seguirá perteneciendo a River hasta diciembre, salvo que algún club acepte pagar la multa que exige Flamengo para interrumpir el préstamo antes de tiempo.
Mientras tanto, la lesión de Marcos Acuña —un desgarro en el isquiotibial derecho que lo tendrá varias semanas afuera— dejó al plantel sin un reemplazante natural en el lateral izquierdo. Coudet improvisó en ese puesto con los centrales Facundo González y Lautaro Rivero, pero la incomodidad táctica reavivó la urgencia por un refuerzo específico.
En ese contexto, la dirigencia de River avanzó en las negociaciones por Francisco Ortega, ex Vélez, a cambio de una cifra que rondaría entre 6 y 7 millones de euros. La llegada del lateral zurdo le daría a Coudet una solución definitiva para un puesto que quedó desbalanceado tras la caída de Viña y la baja física del Huevo Acuña.
Matías Viña, por su parte, continuará al margen del equipo profesional. Su futuro inmediato quedó atrapado en una cláusula que, por ahora, lo condena a entrenar lejos de las canchas mientras River busca cerrar la herida con un nombre nuevo.
