(ARGENTINA).- Eduardo Coudet y Ángel Di María compartieron vestuario en Rosario Central durante 2006, cuando el Fideo apenas empezaba a asomar en Primera. Dieciocho años después, el reencuentro en el Monumental los tendrá frente a frente: el Chacho como entrenador de River y Angelito como la carta ofensiva del Canalla.
Según recapituló Diario Olé, el vínculo duró ocho partidos y un total de 318 minutos en cancha, con Ángel Tulio Zoff primero y Leonardo Astrada después como entrenadores. Aquellos meses con Eduardo Coudet como compañero de banda derecha coincidieron con la transición de Di María, que había debutado en diciembre de 2005 y buscaba un lugar fijo entre los titulares.
En el primer semestre de 2006 apenas compartieron una alineación desde el arranque: fue en la derrota 2-0 ante Lanús, en condición de visitante. El zurdo también ingresó en los dos duelos de la fase de grupos de la Copa Libertadores frente a Atlético Nacional y ambos jugaron los minutos finales contra Arsenal en Sarandí, aunque sin poder celebrar victorias.
La racha cambió con la llegada de Néstor Gorosito en la segunda mitad del año. Después del 0-2 en el Monumental, donde entraron como suplentes reemplazando al Sapito Encina y al Kily González, el equipo encontró una actuación destacada frente a Quilmes en el Gigante. Eduardo Coudet fue titular y Di María saltó al campo en el entretiempo: a los 60 segundos igualó el partido y luego asistió para el 4-2 definitivo.
Esa sociedad se consolidó con dos titularidades más, ante Gimnasia de Jujuy (0-1) y en el 3-0 a Colón, donde el pibe de 18 años volvió a dar un pase gol. La dupla sumó 318 minutos, pero se quebró rápido: a comienzos de 2007, Eduardo Coudet emigró al San Luis mexicano y seis meses después Di María dio el salto a Europa para vestir la camiseta del Benfica.
Ahora, en el próximo cruce entre River y Central en el Más Monumental, volverán a mirarse como rivales. El 16 de mayo pasado, el Millonario le ganó 1-0 al Canalla en la semifinal del Apertura con gol de Colidio y avanzó a la final que luego perdió ante Belgrano. Con Eduardo Coudet al mando de un equipo que viene de golear 3-0 a Blooming en la Sudamericana, el choque encuentra a los dos con la urgencia de sumar.
Más allá de la rivalidad, los recuerdos de aquellos meses de 2006 quedan como una postal de dos trayectorias que se cruzaron en el amanecer del fútbol. Chacho y Fideo se mirarán desde el banco y el campo, con la memoria de los que alguna vez corrieron juntos por la misma banda.
