(ARGENTINA).- Eduardo Coudet analiza un cambio inesperado en la mitad de la cancha de River de cara al partido de este domingo ante Rosario Central. El regreso anticipado de Aníbal Moreno a la lista de concentrados dejó al volante a las puertas de la titularidad en lugar de Lucas Silva, a pesar de que el plan inicial era que reapareciera recién en la próxima fecha frente a Tigre. La decisión del entrenador se filtró desde la concentración en la previa de un duelo que se volvió una final urgente para el equipo de Núñez, agobiado por las dos derrotas consecutivas en el Clausura y la eliminación en la Copa Argentina.
El probable once sufrió varias modificaciones forzadas que Eduardo Coudet deberá resolver en las próximas horas. Con Marcos Acuña desgarrado y Mauro Arambarri afuera por un esguince de tobillo, la defensa y el mediocampo presentan caras nuevas. Facundo González se perfila para reemplazar al campeón del mundo en el lateral izquierdo, mientras que en la zona de volantes la principal novedad pasa por la inclusión de Moreno, quien le ganaría la pulseada a Silva para acompañar a Fausto Vera y Tomás Galván.
La vuelta de Aníbal Moreno rompe con la hoja de ruta que manejaba el cuerpo técnico hasta hace pocos días. El propio entorno del jugador daba por sentado que su reaparición se iba a dar ante Tigre, pero una evolución física más rápida de lo previsto y las urgencias del equipo llevaron al Chacho a reconsiderar la situación. Si se confirma la titularidad, el mediocampista le aportará al equipo una cuota de equilibrio que River extrañó en las caídas frente a Barracas Central y Gimnasia, donde la mitad de la cancha quedó partida en varios pasajes.
Eduardo Coudet tampoco confirmó el ataque, ya que la presencia de Ángel Correa quedó en duda por un traumatismo sufrido en La Plata. Las alternativas que se barajan son dos: sumar a Lautaro Pereyra para reforzar el mediocampo y jugar con un solo punta más retrasado, o bien darle lugar a Facundo Colidio para armar una línea de tres delanteros junto a Joaquín Freitas y Lucas Beltrán. La baja de Correa implicaría resignar velocidad y experiencia ofensiva en un partido donde River está obligado a lastimar los espacios que pueda dejar el equipo de Ángel Di María.
El equipo de Eduardo Coudet llega a este compromiso en medio de un clima de máxima exigencia en el Más Monumental. Las dos derrotas en el inicio del Clausura y la eliminación temprana en la Copa Argentina convirtieron la tercera fecha en un partido bisagra para el proyecto del entrenador. Una nueva caída dejaría al plantel contra las cuerdas antes de lo previsto, mientras que un triunfo serviría como alivio para empezar a encarrilar un semestre que arrancó con el pie izquierdo.
Con el posible ingreso de Moreno, el mediocampo ganaría marca y despliegue para cortar los circuitos de Rosario Central, una virtud que el equipo no logró sostener en los primeros dos partidos. A su vez, la presencia de un cinco más posicional les daría a Vera y Galván mayor libertad para soltarse y conectar con los delanteros, un aspecto en el que Silva había rendido de manera intermitente como titular en las fechas anteriores.
La última práctica del sábado terminará de definir el once y despejará las dudas que rodean a Moreno y a Correa. Aunque la filtración de la lista encendió las alarmas sobre la vuelta anticipada del volante, la decisión definitiva la tomará el entrenador después del ensayo táctico de mañana, pensando en un partido en el que River está obligado a sumar de a tres para calmar las aguas.
