(ARGENTINA).- “River no te da margen ni tiempo. Hay que ganar”, dijo Eduardo Coudet después de la tercera derrota consecutiva de River, una caída por 1 a 0 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata que dejó al equipo al borde de igualar una marca negativa de 32 años. Si el domingo pierde ante Rosario Central, el club de Núñez arrancará un campeonato de Liga Argentina con tres derrotas por segunda vez en su historia.
El antecedente que River busca evitar a toda costa se remonta al Clausura 1994, la única temporada en la que el equipo perdió sus tres primeros partidos. En aquel torneo cayó 1-2 contra Banfield, 0-1 ante Independiente y 1-2 frente a Gimnasia LP. Esta es la séptima vez que el club arranca un certamen local con dos derrotas consecutivas, pero hasta ahora solo en aquella ocasión había sumado una tercera.
El presente de River no ofrece margen para el optimismo. La derrota en La Plata fue la cuarta en los últimos cinco partidos oficiales y la tercera al hilo, un combo que expuso a Coudet a un desgaste acelerado. “Es de las veces que más me ha costado hacer jugar a un equipo como quiero que juegue. Estamos terminando de armar el plantel. Necesitamos tres o cuatro jugadores más en posiciones donde tenemos muchos juveniles”, admitió el entrenador en conferencia de prensa tras la caída.
Esa autocrítica llegó con un dato de fondo que excede a este ciclo: desde la eliminación contra Palmeiras en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2025, el equipo disputó 43 partidos, con 18 triunfos, 18 derrotas y 7 empates. En el breve ciclo de Coudet, que arrancó con seis triunfos en sus primeras siete presentaciones, ya figuran golpes duros como la final perdida del Torneo Apertura contra Belgrano, la eliminación en Copa Argentina ante Aldosivi y el histórico traspié contra Barracas Central.
Una conducción con poder acotado
A la crisis de resultados se suma un manejo del plantel que generó ruido puertas adentro. Cuando fue consultado por los futbolistas que se entrenan separados en el predio Cantilo, el técnico se desentendió del tema: “Yo ya opiné del tema. No soy el indicado para hablar sobre los marginados”. En la misma línea, tras la eliminación en Salta había respondido: “Fue una decisión del club”.
Coudet asumió el cargo el 4 de marzo de este año en reemplazo de Marcelo Gallardo. Su contrato tiene vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027 pero incluye una cláusula de rescisión sin costo para ambas partes durante diciembre próximo. Esa cláusula, sin embargo, no es el foco hoy: el crédito del entrenador entre los hinchas está agotado y la dirigencia, aunque no dio señales de echarlo, observa un panorama límite en materia de resultados y de funcionamiento.
Lo que viene
El partido del domingo asoma como un punto de inflexión ineludible. River recibirá a Rosario Central desde las 19.15 en el estadio Monumental, con arbitraje de Nicolás Ramírez y Fernando Echenique en el VAR, y con la obligación de ganar para no quedar último en la Zona B del Clausura y fuera de los puestos de clasificación a la próxima Copa Libertadores.
El Canalla cosechó apenas un punto de seis en el inicio del campeonato y llega a Núñez con la chance de profundizar la crisis riverplatense. El antecedente más reciente en ese escenario favorece al local: un triunfo por 1-0 el 16 de mayo pasado, en las semifinales del Torneo Apertura, con gol de penal de Colidio. Aquella noche el Monumental festejó; este domingo una derrota convertiría la caída en un récord que el club no registra desde hace más de tres décadas.
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