(ARGENTINA).- «Perdimos por una jugada de mierda», descargó Nicolás Otamendi tras su debut en un River que sumó una nueva frustración y, además, recibió una multa de la AFA por no brindar la conferencia de prensa post partido.
El equipo de Eduardo Coudet cayó 0-1 ante Barracas Central en el Monumental por la primera fecha del Torneo Clausura, con un gol de Gonzalo Morales. La derrota agravó el pésimo arranque de semestre del Millonario, que venía de ser eliminado por Aldosivi en los 16avos de final de la Copa Argentina apenas ocho días antes. Durante el encuentro, River tuvo el 76% de posesión pero jamás encontró los caminos para inquietar al arquero Miño: la falta de ideas, la previsibilidad y la desesperación volvieron a ser las marcas de un equipo que ya suma 26 partidos consecutivos sin poder dar vuelta un resultado adverso. La última vez que lo consiguió fue el 6 de noviembre de 2024, cuando le ganó 3-2 a Instituto en Córdoba.
La noche en Núñez dejó otra postal tensa: ni Eduardo Coudet —suspendido por la expulsión en la final del Apertura ante Belgrano— ni su ayudante Ariel Broggi, que dirigió al equipo desde el banco, comparecieron ante los medios. Ese silencio oficial le costó al club una sanción económica equivalente a 250 entradas generales, el mismo castigo que la AFA aplicó durante buena parte de 2025 por las reiteradas ausencias de Marcelo Gallardo. Hernán Castillo dijo al analizar el presente del plantel: «Acá faltan conductores. NO SÉ SI COUDET QUIERE CONDUCTORES. Evidentemente no está pidiendo esa clase de jugadores», y agregó que «las decisiones las toman Eduardo Coudet y la Secretaría Técnica».
En ese contexto de confusión futbolística y dirigencial, el debut de Ángel Correa —el sexto refuerzo del mercado, que llegó desde Tigres por 15 millones de dólares— pasó sin pena ni gloria. Ingresó a los 67 minutos en medio de un caos táctico que Broggi intentó resolver con cuatro delanteros en cancha, una apuesta que chocó contra la barrera de cinco defensores y tres volantes que plantó el equipo de Damián Ayude. Otamendi, que seis días antes había jugado la final del Mundial, terminó el partido como centrodelantero y les reclamó a sus compañeros durante los 90 minutos: «No seas malo, dale…», se lo escuchó decir, en otra muestra de la impotencia colectiva.
Los focos apuntaron también a las urgencias que se avecinan. River está cuarto en la tabla anual con 29 puntos —la clasificación a la Copa Libertadores 2027 es una obligación ineludible— y en tres semanas deberá afrontar los octavos de final de la Copa Sudamericana, el otro gran objetivo del semestre. La derrota ante Barracas marcó además la primera victoria histórica del Guapo en el Monumental: en los cinco partidos anteriores en Núñez, siempre había festejado el local.
El próximo examen será este miércoles 29 a las 19:15, cuando visite a Gimnasia de La Plata en El Bosque por la segunda fecha del Clausura. El margen de error se agotó: River no gana un título desde la Supercopa Argentina en marzo de 2024 y arrastra una sequía que ya resulta insostenible.
