(ARGENTINA).- “Al no hablar en conferencia post Barracas Central, Broggi le generó a River una multa equivalente a 250 entradas generales”, confirmó la cuenta partidaria Banda Roja pasadas las horas del estreno del Torneo Clausura. La sanción económica que deberá afrontar River es la consecuencia directa del silencio que eligió el cuerpo técnico tras la derrota por 1-0 ante Barracas Central en el Monumental, en una noche en la que Ariel Broggi estuvo a cargo del equipo y después decidió no comparecer ante los medios.
Broggi, principal colaborador de Eduardo Coudet, condujo al equipo desde el banco porque el entrenador todavía debe cumplir la suspensión de dos fechas que arrastra desde la final del Torneo Apertura frente a Belgrano. Coudet fue expulsado por Yael Falcón Pérez en aquel partido que el Millonario perdió 3-2, y las reiteradas protestas derivaron en una tarjeta roja y una pena que le impidió estar en el debut del Clausura. Al tratarse de una sanción superior a un partido, el club no pudo abonarla mediante una multa, una alternativa que el reglamento solo contempla para castigos menores. Al término del encuentro, el cuerpo técnico resolvió que el ayudante de campo tampoco diera la habitual rueda de prensa postpartido, lo que dejó a River sin ninguna voz oficial para analizar lo ocurrido en Núñez.
La multa de 250 entradas generales no es una novedad en el club. Se trata del mismo castigo que ya se había aplicado en gran parte del 2025 tras las reiteradas ausencias de Marcelo Gallardo en las conferencias. En esta ocasión, la AFA volvió a aplicar el criterio al considerar que la falta de declaraciones del responsable directo del equipo, aunque fuera el técnico interino, incumplía las obligaciones reglamentarias.
El hermetismo se produjo en un contexto de máxima tensión. La caída frente al equipo de Damián Ayude profundizó la crisis de un River que acumula dos derrotas consecutivas en el arranque del semestre —la anterior había sido la eliminación contra Aldosivi por Copa Argentina— y que alcanzó los 26 partidos sin poder revertir un resultado que empieza perdiendo. De esos 26 encuentros, 18 terminaron en derrota y los 8 restantes en empate. La última vez que el Millonario logró dar vuelta un marcador adverso fue en noviembre de 2024, cuando venció 3-2 a Instituto en Córdoba.
Frente a Barracas, River manejó el 76 por ciento de la posesión del balón pero nunca encontró la forma de resquebrajar el planteo ordenado del Guapo, que defendió con cinco defensores y tres volantes bien pegados. El equipo de Coudet, que terminó con Nicolás Otamendi jugando como centrodelantero por amor propio, exhibió lentitud, previsibilidad e incapacidad para generar superioridad numérica por las bandas. Hernán Castillo, en su análisis post partido, fue directo: “Acá faltan conductores. No sé si Coudet quiere conductores. Evidentemente no está pidiendo esa clase de jugadores”.
El próximo compromiso del Millonario será este miércoles 29 de julio a las 19:15, cuando visite a Gimnasia de La Plata en El Bosque por la segunda fecha del certamen. Para ese encuentro, Coudet todavía no podrá dirigir: debe cumplir la segunda y última fecha de suspensión, aunque en Núñez mantienen una pequeña esperanza de que la AFA otorgue una amnistía para futbolistas y entrenadores que arrastran sanciones del Torneo Apertura.
