(ARGENTINA).- River Plate empató 2-2 con Flamengo en el amistoso disputado en el Estadio Algarve, Portugal, pero la preocupación se concentró en la última línea. Lautaro Rivero y Lucas Martínez Quarta, la dupla de centrales, ofrecieron una imagen muy floja que volvió a exponer la fragilidad defensiva del equipo dirigido por Eduardo Coudet. Los goles de Sebastián Driussi maquillaron una tarde en la que el Millonario volvió a mostrar sus grietas de siempre.
Lautaro Rivero tuvo una tarde para el olvido y fue calificado con un 5. La evaluación fue lapidaria: "demasiado desorden para ser un amistoso de pretemporada. Sufrió cada ataque de Flamengo en la primera parte". El joven central fue superado con facilidad y, si bien en el complemento se repuso con un par de salvadas dentro del área, el rival había llegado demasiado a posición de gol, un síntoma alarmante para el funcionamiento colectivo.
Martínez Quarta, el otro zaguero, tampoco estuvo a la altura. Fue calificado con la misma nota baja: "arriesgó sin sentido en cada una de las salidas ante un Flamengo que olió sangre y aprovechó cada error". Un cruce salvador sobre el cierre del partido no alcanzó para disimular otra noche endeble de la zaga, en la que volvió a mostrar "la inseguridad a la que nos acostumbramos en el último semestre".
La producción ofensiva rescató un punto gracias a Driussi, que marcó los dos goles y fue la figura en ataque. El arquero Santiago Beltrán, además, tuvo una actuación colosal con al menos tres intervenciones clave, sin las cuales la derrota hubiera sido inevitable. El contraste entre las buenas noticias de arriba y la zozobra de atrás volvió a quedar en evidencia.
El flojo rendimiento de Lautaro Rivero coincide con un escenario de mercado caliente. Deportivo La Coruña y Real Sociedad, dos clubes de España, lo vienen siguiendo de cerca desde hace semanas. "Lautaro Rivero está en la mira de Deportivo La Coruña y Real Sociedad, dos clubes de España que siguen de cerca su evolución". El defensor es considerado uno de los proyectos juveniles más interesantes de las inferiores de River, aunque por ahora "no existen negociaciones avanzadas ni ofertas formales sobre la mesa". La dirigencia deberá decidir en los próximos meses si lo retiene o acelera una venta.
La fragilidad defensiva confirma por qué en Núñez ya trabajan en la llegada de Nicolás Otamendi. El experimentado central tiene un acuerdo verbal con River y se incorporará después de su participación en el Mundial con la Selección Argentina. Su arribo está pensado para aportar el liderazgo que hoy le falta a la última línea.
Pero no será la única incorporación. La directiva activó la búsqueda de otro defensor central que también disputará la Copa del Mundo de 2026. La intención es sumar jerarquía y experiencia a un sector que en cada prueba de fuego exhibe desequilibrios alarmantes.
El empate en Portugal contrasta con la última imagen competitiva del equipo: el 27 de mayo, River venía de golear 3-0 a Blooming y de clasificar a los octavos de final de la Copa Sudamericana como líder de grupo. Las falencias defensivas, sin embargo, no son nuevas y Coudet deberá trabajar a contrarreloj para encontrar un funcionamiento confiable.
El calendario oficial asoma sin margen de error. El próximo compromiso será el 17 de julio por la Copa Argentina ante Aldosivi, y luego la Liga Profesional pondrá a prueba a la misma línea de centrales que hoy genera más dudas que certezas, mientras los refuerzos proyectados tardarán en pisar el césped del Más Monumental.


