(ARGENTINA).- River oficializó ayer la llegada de tres de los cinco refuerzos que pidió Eduardo Coudet para encarar la segunda mitad de 2026. Con la pretemporada en Alicante ya en marcha, el club anunció la incorporación de Mauro Arambarri, Giovanni González y Lucas Beltrán.
Los tres futbolistas fueron presentados a través de los canales digitales de River y ya se pusieron a disposición del cuerpo técnico en España. Beltrán estampó la firma en su contrato y se entrenó de inmediato con el plantel, mientras que Arambarri y González completaron los trámites formales en el arranque de la semana.
Arambarri llega para reforzar la mitad de la cancha con su habitual despliegue de marca y buen pie, un pedido expreso del entrenador. González lo hace para cubrir el lateral derecho, una zona que necesitaba alternativas. Beltrán, en tanto, regresa a casa tras su paso por el fútbol europeo para volver a convertirse en la referencia de área que ya supo ser en el club.
Con las presentaciones ya hechas, empieza a definirse la repartija de los números de camiseta. Giovanni González usará el dorsal 15, un número que no figuraba en sus últimas experiencias pero que lo acompañará en esta etapa. Lucas Beltrán volverá a vestir la 18, la misma que había utilizado en su primer ciclo antes de emigrar al fútbol italiano. Mauro Arambarri, en cambio, todavía entrena con la indumentaria sin número estampado, a la espera de una definición en las próximas semanas.
La elección de los dorsales se da en un contexto de plantel renovado. La salida de varios futbolistas en este mercado de pases liberó una decena de números: el 8 que dejó Maximiliano Meza, el 20 de Germán Pezzella, el 17 de Paulo Díaz, el 19 de Kevin Páez y el 30 de Matías Jaime, entre otros. Ese reacomodamiento interno abre espacio para que los recién llegados tomen números históricos.
Por lo pronto, la primera prueba de fuego será el amistoso del viernes frente a Flamengo, en el que se espera que los refuerzos sumen sus primeros minutos con la camiseta de River. Allí lucirán dorsales que no serán definitivos: el propio Arambarri ya sabe que el número que use en ese partido difícilmente sea el que termine eligiendo para la temporada oficial.
La dirigencia y el cuerpo técnico confirmaron que los dorsales finales quedarán sellados a mediados de julio, cuando vuelva la actividad oficial del fútbol argentino. Hasta entonces, las pruebas en los amistosos de pretemporada servirán para aceitar el funcionamiento colectivo y definir los últimos detalles de un plantel que aspira a pelear en todos los frentes.


