(ARGENTINA).- “River no debe temerles a esas cifras siempre que el potencial de reventa y la edad lo justifiquen”, había dicho semanas atrás el presidente Stefano Di Carlo. La frase, pensada para el sueño de Thiago Almada, hoy define la hoja de ruta de River Plate en un mercado de pases que ya suma cinco refuerzos, una inversión cercana a 17,25 millones de dólares y margen para pegar un golpe de jerarquía.
El club de Núñez concretó las llegadas de Nicolás Otamendi (libre del Benfica), Mauro Arambarri (USD 7 millones al Getafe), Rafael Santos Borré (USD 2,5 millones al Inter de Porto Alegre), Lucas Beltrán (préstamo con cargo de USD 500 mil y obligación de compra de USD 6,7 millones por el 54% del pase a la Fiorentina) y Giovanni González (USD 500.000 al Krasnodar). Con esas cinco incorporaciones cubrió los puestos urgentes y se convirtió en el club que más se reforzó entre los cinco grandes del fútbol argentino.
La pulseada por Ángel Correa es hoy la prioridad. Tigres se plantó en la cláusula de rescisión de USD 18 millones, aunque en las oficinas del Monumental evalúan que el club mexicano podría aceptar una venta en torno a los USD 15 millones. La dirigencia de River busca alcanzar un punto medio de entre 13 y 14 millones por el delantero, que ya arregló sus condiciones contractuales, se borró de su biografía de Instagram la referencia al club de Nuevo León y desde el viernes 26 de junio se sumó a la pretemporada en Alicante.
Thiago Almada es la obsesión a mediano plazo. El volante ofensivo de la Selección Argentina está en plena disputa del Mundial y su futuro no se definirá hasta que termine la participación del equipo de Scaloni. River ya mantuvo charlas con el Atlético de Madrid, que pide aproximadamente €20 millones por la mitad de la ficha. La declaración de Di Carlo apuntó justamente a esa negociación: un buen rendimiento del jugador en la Copa del Mundo puede disparar su cotización y activar la competencia de clubes europeos de mayor poderío económico.
El mercado de pases de River no se cierra ahí. El cuerpo técnico que encabeza Eduardo Coudet quiere sumar un marcador central y Facundo Medina apareció en el radar, aunque su alto nivel en la Selección lo vuelve un objetivo casi imposible. En el mediocampo no hubo nuevos avances por Nelson Deossa, pero la idea de sumar volantes que le den variantes al equipo sigue firme.
Además, en las últimas horas surgió el nombre de Claudio Echeverri, quién sería una opción ante la complicada negociación por Thiago Almada. Según el periodista Renzo Pantich, el Diablito tiene ganas de retornar al club que lo vio nacer como futbolista. De esta forma, River podría terminar el mercado de pases con un defensor, dos volantes y un delantero más.
Con menos de 18 millones de dólares desembolsados, el margen de inversión que manejan en Núñez es amplio: la cifra podría hasta triplicarse si se concretan los grandes anhelos. La segunda etapa del mercado de pases —la más delicada, según definen puertas adentro— se caracteriza por la paciencia y la búsqueda de inversiones altas. La apertura oficial de la FIFA está prevista para el 9 de julio y el debut en la Copa Argentina contra Aldosivi será el 17, fecha que marcará el primer examen para un equipo al que todavía le quedan varias páginas por escribir.


