(ARGENTINA).- “No es un secreto que River preguntó por mi. Esa llegada que ustedes dicen que llegó y dicen que yo rechacé no llegó. Conversamos y tal pero bueno”
La frase la soltó Renato Tapia, el mediocampista peruano que en las últimas semanas había sido vinculado con un supuesto pase trunco a River Plate. Lejos de esquivar el tema, el jugador de Al-Wasl confirmó que existió un interés concreto desde Núñez pero negó de manera categórica haber recibido una oferta formal que después decidiera rechazar.
En declaraciones periodísticas, Renato Tapia explicó la cronología real de los hechos. “Tengo un año de contrato, si me quieren me tienen que comprar. No sabría decirte si hubo comunicaciones entre clubes también porque estoy de vacaciones. No lo sé”, detalló. La advertencia fue directa: River deberá negociar una compra con Al-Wasl, dueño de su ficha, si pretende sentarlo a la mesa.
El jugador de 30 años, que también vistió las camisetas del Feyenoord, el Celta de Vigo y el Leganés, está considerado un centrocampista de quite y distribución. El nombre de Renato Tapia apareció en el radar millonario sin que hasta el momento se haya fijado un monto ni un esquema de operación. River preguntó por su situación, pero las charlas no escalaron a una instancia formal entre clubes.
El escollo
El principal obstáculo para un hipotético fichaje es la postura de Al-Wasl, que no contempla ceder a Tapia ni dejarlo salir libre. Cualquier transferencia exige una oferta de compra, algo que desde Núñez todavía no se activó. Tampoco hubo un llamado directo de Eduardo Coudet, con quien compartió plantel en España. “No, no. No me llamó el Chacho, hace mucho que no hablo con el desde que se fue del Celta”, aclaró.
Quienes sí se contactaron fueron Octavio Manera y Ariel Broggi, integrantes del cuerpo técnico del entrenador argentino. “Tengo muy buena relación con Octavio y Ariel Broggi y se contactaron conmigo”, reveló Tapia. Ese sondeo inicial le permitió a River conocer la voluntad del futbolista y el marco contractual que lo ata a Emiratos Árabes.
Las cifras de la negociación nunca fueron reveladas y la versión de un rechazo del jugador hacia River quedó desmentida por el propio protagonista. La puerta, en todo caso, quedó entreabierta: si los clubes se ponen de acuerdo, la historia podría reescribirse.



