(ARGENTINA).- River inició gestiones en las últimas horas para repatriar a un delantero que Eduardo Coudet conoce de memoria y que atraviesa un presente goleador sólido en Brasil. Las charlas con Inter de Porto Alegre ya están encaminadas y el apuntado es Rafael Santos Borré.
El colombiano de 30 años arrancó el 2026 con la pólvora encendida: convirtió 9 goles en 1.734 minutos repartidos en 28 partidos, lo que arroja un promedio de una conquista cada 192 minutos. Si se suman las dos asistencias que dio en ese lapso, su influencia directa en el marcador llega cada 157 minutos, casi un partido y medio.
La comparación con los atacantes que hoy tiene Coudet en Núñez deja a Rafael Santos Borré bien parado. Sebastián Driussi acumula un gol cada 162 minutos (siete en 1.132) y Facundo Colidio uno cada 272 (cinco en 1.360). Maxi Salas, ya borrado del plantel para el segundo semestre, registró una media de 264 minutos por tanto. Borré, además, tuvo un arranque fulminante en el Campeonato Gaúcho con cinco gritos en siete fechas —incluido un doblete a Gremio en el clásico— y en mayo cortó una sequía de tres meses con tres anotaciones en una misma semana: la Recopa Gaúcha, el Brasileirao frente a Coritiba y la Copa de Brasil.
Por qué lo quiere Coudet
El entrenador y Rafael Santos Borré no son extraños. Cuando Coudet dirigía al Inter en 2024, fue él mismo quien pidió la llegada del punta desde Eintracht Frankfurt. Lo tuvo apenas diez partidos —con saldo de tres goles y una asistencia— porque a mitad de año el colombiano viajó a la Copa América y en julio el DT dejó el cargo. Ahora, la posibilidad de reencontrarse en River seduce a ambos: el Chacho valora la presión alta y la movilidad que Borré puede ofrecerle al equipo, atributos que el delantero ya mostró en su primer ciclo en el club.
Inter está dispuesto a negociar porque necesita alivianar su masa salarial, y en Núñez lo saben. Sin cifras oficiales sobre la mesa, la idea es que la operación pueda cerrarse por un monto cercano o incluso inferior a los 3 millones de dólares. La voluntad del futbolista es otro dato a favor: desde su círculo aseguran que Borré “se encuentra en buena forma física y que es capaz de ofrecerle esa presión alta al equipo y la intensidad para salir del área y jugar, sin perder un olfato goleador que le costó repetir en los otros clubes donde jugó después de River”.
Las conversaciones recién empiezan y todavía no hay acuerdo cerrado, pero las señales que llegaron desde Porto Alegre y desde el entorno del jugador alimentan el optimismo en el Millonario. El próximo paso será avanzar en los números del contrato y en la fórmula de la transferencia para que Coudet sume el refuerzo ofensivo que reclamó ni bien se abrió el libro de pases.


