(ARGENTINA).- "Germán Pezzella rescindirá su contrato con River sin inconvenientes", aseguró el periodista Hernán Castillo sobre el futuro del defensor campeón del mundo, que ya fue comunicado por el club de Núñez como uno de los jugadores que no continuará bajo el mando de Eduardo Coudet. Germán Pezzella se encamina a cerrar su segundo ciclo en el Millonario después de quedar marginado de la pretemporada en Alicante y entrenarse apartado en Ezeiza.
El 16 de junio, River oficializó la lista de catorce futbolistas que no serían tenidos en cuenta para el próximo semestre. Pezzella figuró entre los nombres más pesados de una depuración que el presidente Stéfano Di Carlo ya había anticipado. "Se irán 15 jugadores. Queremos un plantel de 20 jugadores de élite, no de 30 o 35. Es preferible pagar mejor a pocos para competir con el primer mundo o Brasil", había explicado el dirigente días atrás.
La decisión de Coudet
El zaguero de 34 años arrastraba un semestre opaco desde su regreso a las canchas. El 9 de agosto de 2025 sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda ante Independiente que lo dejó ocho meses fuera. En 2026, Pezzella disputó apenas ocho partidos —cuatro como titular y cuatro desde el banco— y nunca recuperó la solidez que había mostrado en su primera etapa en el club.
Pezzella había vuelto a River en agosto de 2024, después de que el club ejecutara su cláusula de salida del Betis por 4 millones de euros y firmara contrato hasta el 31 de diciembre de 2027. En total, entre sus dos ciclos, acumuló 119 partidos y 9 goles con la banda roja, además de haber integrado el plantel que ganó la Copa Sudamericana 2014, la Recopa y la Libertadores 2015.
Mientras la rescisión se termina de resolver, Independiente, Racing y Talleres ya sondearon al defensor en las últimas semanas. La salida del club de Núñez dejaría a Pezzella con el pase en su poder para negociar libremente su próximo destino.
Pezzella arrancó este lunes los entrenamientos en el Camp de Ezeiza junto al resto de los futbolistas que no viajaron a España. Las negociaciones para desvincularlo avanzan sin mayores trabas, más allá de los dos años y medio de vínculo que todavía restaban por cumplir. La decisión de Coudet fue irreversible y el final de su historia en River es cuestión de horas.


