(ARGENTINA).- River inició este lunes la depuración de su plantel profesional. Nueve futbolistas declarados prescindibles por el director técnico Eduardo Coudet se presentaron en el predio de Ezeiza para entrenar de forma diferenciada, mientras la delegación principal viajaba a Alicante, España, para la pretemporada. La reestructuración apunta a la participación en los octavos de final de la Copa Sudamericana y el torneo Clausura, competencias que el club afrontará tras haber sido subcampeón del Apertura y líder de su grupo en el certamen internacional.
Los jugadores que comenzaron la rutina apartada en el River Camp fueron Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Alex Woiski, Maximiliano Salas, Giuliano Galoppo, Santiago Lencina e Ian Subiabre. Los dos juveniles, Lencina y Subiabre, fueron declarados transferibles y la dirigencia ya inició negociaciones para que continúen sus carreras en otras instituciones. La nómina total de prescindibles difundida por el club incluye a doce futbolistas que no seguirán en el segundo semestre.
La rutina de los apartados comenzó con estudios cardiológicos y exámenes de rutina en la Clínica Rossi. Luego completaron un entrenamiento liviano en el predio, una dinámica que se extenderá hasta el viernes sin descanso, siempre en horario matutino, hasta que se resuelvan sus respectivas situaciones contractuales.
La decisión de Coudet
Eduardo Coudet no se refirió públicamente a las razones de la purga, pero la dirigencia ya trabaja en la incorporación de atacantes de mayor jerarquía. El director deportivo Pablo Longoria es quien lleva adelante las negociaciones tanto para las salidas como para los refuerzos que llegarán en este mercado. La intención es elevar la calidad de la plantilla para afrontar el doble frente del segundo semestre.
River ya confirmó dos incorporaciones: el defensor Nicolás Otamendi, quien firmó su contrato y se sumará tras finalizar el Mundial con la Selección Argentina, y el volante Mauro Arambarri, que ya forma parte de los entrenamientos. La base del equipo que viajó a España está conformada por 19 futbolistas y comenzará los trabajos de pretemporada este martes en Alicante.
Además de Kevin Castaño y Matías Galarza Fonda —quienes se unirán a los apartados cuando terminen su participación en el Mundial—, resta definir la situación de Kendry Páez y Matías Viña, cuyos préstamos podrían ser rescindidos. Tampoco viajaron los lesionados de gravedad: Juan Carlos Portillo y Agustín Ruberto, ambos con rotura de ligamentos, y Tobías Ramírez, operado recientemente de la rodilla derecha. Todos ellos se mantendrán al margen del grupo principal hasta que se aclare su futuro.
Mientras el club se prepara para los desafíos de la segunda mitad del año, los futbolistas apartados continuarán su rutina en soledad en Ezeiza a la espera de novedades sobre sus traspasos o rescisión de contratos.


