(ARGENTINA).- “Lo mejor para todos es un traspaso, quiero cumplir mi sueño”. Con esa frase, Julián Álvarez le puso fin a cualquier especulación y confirmó este lunes que su ciclo en el Atlético de Madrid está terminado. El delantero cordobés, de 26 años, rompió el silencio en pleno Mundial 2026 y reavivó la novela más caliente del mercado de pases europeo.
Julián Álvarez habló con la señal ESPN poco después del triunfo de la Selección Argentina por 2 a 0 ante Austria. Sin rodeos, explicó los motivos de su pedido público de salida. “No puedo esconderme, ni actuar como si no quisiera ser claro, intento ser honesto”, sostuvo. Y remarcó: “Hablé con gente del Atlético y creo que lo mejor para todos los involucrados es que me vaya”.
El sueño que persigue Julián Álvarez tiene nombre y apellido: Barcelona. Según confirmó el diario Marca, el atacante ya le había comunicado su deseo de marcharse a la dirigencia del Colchonero el pasado 25 de mayo, justo antes de que se desatara una guerra de cifras y declaraciones cruzadas con los dos gigantes de España.
La postura oficial del Atlético de Madrid, sin embargo, se mantiene inflexible. El presidente Enrique Cerezo fue tajante al responder por la situación contractual del jugador, que tiene vínculo hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. “Julián no está en venta”, sentenció Cerezo en El Chiringuito, luego de que el club rechazara una oferta de 150 millones del Real Madrid y otra de 100 millones del propio Barcelona.
El impacto en River
Más allá de la pulseada entre dos de los clubes más poderosos del mundo, una posible transferencia de Julián Álvarez tendría un impacto directo en las arcas de River Plate. Por el mecanismo de solidaridad de la FIFA, el Millonario recibiría un porcentaje del dinero de la operación por haber formado al futbolista. Si la venta se concreta en los valores que se manejan, River podría embolsar una cifra cercana a los 5,6 millones de euros, un monto que se dispararía a más de 20 millones brutos en caso de que algún comprador ejecute la cláusula de 500 millones.
Mientras el Barcelona se perfila como el gran candidato para cumplir el deseo de Julián Álvarez, el culebrón recién empieza. Con el contrato firmado y la cláusula monstruosa como escudo del Atlético, la salida del exdelantero de River está lejos de ser sencilla. Lo único concreto es que el futbolista ya dio el paso al frente y espera que las negociaciones se destraben ni bien termine su participación en el Mundial.



