(ARGENTINA).- Enzo Fernández mostró su faceta de todoterreno en el debut mundialista de la Argentina. “Con 11.426,6 metros recorridos, Enzo fue el futbolista argentino que más corrió ante Argelia”, según las estadísticas oficiales del encuentro disputado en el Kansas City Stadium. El volante completó 65 de los 69 pases que intentó y alcanzó un 94% de precisión.
El despliegue físico de Enzo Fernández incluyó 148 carreras de alta velocidad, 51 sprints y una velocidad máxima de 30,5 km/h. A ese ritmo le sumó 48 ofrecimientos de apoyo para ser opción permanente: 19 por delante de la línea de la pelota, siete entre líneas y otros siete a espaldas de los defensores argelinos. El dato confirma que no solo corrió, sino que eligió dónde y cuándo hacerlo para facilitar la salida y la circulación.
Con la pelota al pie, Enzo Fernández fue el eslabón central de la red de pases argentina. Su vínculo más frecuente se dio con Lisandro Martínez (13 pases), seguido por Alexis Mac Allister (9), Cristian Romero (8), Lionel Messi (7) y Facundo Medina (7). El circuito de juego fluyó a través de él incluso en los sectores más ajustados, cuando la presión argelina intentaba incomodar la salida desde el fondo.
Las rupturas de línea, su sello ofensivo
Las rupturas de líneas reflejaron su influencia en ataque: intentó 16 y completó 15. Fue, junto a Emiliano Martínez, el argentino con más rupturas de líneas exitosas según las métricas de la FIFA. De esas acciones, 14 llegaron mediante pases y dos a través de conducciones: siete pases filtrados entre líneas, siete que rodearon la estructura defensiva y dos que superaron líneas por arriba.
A la precisión con la pelota le agregó trabajo sin ella. Enzo Fernández sumó siete entradas, interceptó tres pases, bloqueó un remate, recuperó cuatro pelotas y ganó 37 duelos, con 27 acciones de presión. Esa combinación de recuperación y quite le permitió a la Selección mantenerse compacta en las transiciones defensivas y construir desde una base sólida.
Tres años después de su primer Mundial, el volante intenta refrendar en su segunda cita por qué llegó como el jugador argentino en mejor nivel. El boletín contra Argelia combinó volumen de juego, precisión quirúrgica y un despliegue físico que ningún otro compañero igualó. La devolución es redonda incluso bajo presión, y el rendimiento dejó en claro que el corazón del mediocampo argentino tiene dueño. Con una actuación que abarcó cada rincón del campo y cada fase del juego, el volante estableció una vara altísima para lo que sigue en la Copa del Mundo.



