(ARGENTINA).- Esequiel Barco, exvolante de River Plate, fue ofrecido a Boca Juniors en las últimas horas y la dirigencia que encabeza Rodolfo Arruabarrena ya analiza la posibilidad de incorporarlo. El mediocampista, que tiene contrato vigente con el Spartak de Moscú hasta junio de 2027, apareció en el radar xeneize mientras coqueteaba con un regreso a Independiente.
El ofrecimiento llegó poco después de que Boca diera por terminadas las negociaciones por otro extremo. Sin embargo, la viabilidad económica de la operación no es sencilla: Barco mantiene un vínculo de largo plazo con el Spartak de Moscú y la institución rusa pretende recuperar una parte significativa de los 16 millones de euros que invirtió en 2024.
En la temporada recién finalizada en Europa, el zurdo registró ocho goles y siete asistencias en 29 partidos como titular, números que lo consolidaron como pieza clave del equipo moscovita. Antes, durante su ciclo en River Plate, Esequiel Barco disputó 127 encuentros entre 2022 y 2024, en los que anotó 17 goles y repartió 19 asistencias, y conquistó la Liga Profesional 2023, el Trofeo de Campeones 2023 y la Supercopa Argentina.
El primer destino que había sonado para Barco en este mercado de pases era Independiente, que manifestó interés concreto por un préstamo de doce meses. De todos modos, las charlas no prosperaron: las partes no lograron ponerse de acuerdo en las cifras, y el Spartak se mantuvo firme en sus pretensiones económicas.
River, mientras tanto, contabiliza con satisfacción la plusvalía de aquella operación. La gestión de Stefano Di Carlo había comprado al futbolista por 11 millones de dólares y lo transfirió al club ruso por 16 millones de euros, según supo Soy del Millo. En la actualidad, el presidente millonario prepara una renovación profunda del plantel —anunció que quince jugadores dejarán la institución en 2026— tras el subcampeonato obtenido en el Torneo Apertura.
Los rumores que vinculaban a Esequiel Barco con un segundo ciclo en River circularon semanas atrás, pero la dirigencia de Núñez nunca avanzó de manera formal por el futbolista. La posibilidad de un regreso al Monumental se diluyó sin que hubiera contactos concretos.
Mientras se definía su futuro, Barco publicó un gesto que los hinchas millonarios leyeron como un guiño de pertenencia: se mostró en redes sociales vistiendo un pantalón corto de River mientras se tatuaba el trofeo de la liga rusa. La imagen se viralizó a principios de junio, justo cuando las versiones sobre su destino empezaban a multiplicarse.
Boca, que arranca el ciclo de Arruabarrena con la obligación de recomponer el plantel, evalúa la propuesta sin descartarla de antemano, pese a que el pasado riverplatense de Esequiel Barco genera resistencias entre los hinchas. La necesidad de jerarquía en la mitad de la cancha podría inclinar la balanza a favor de una negociación que, hasta hace días, parecía impensada.
En el club de la Ribera confirmaron que el nombre está bajo análisis y no descartan iniciar conversaciones formales en los próximos días. El mercado de pases recién empieza a moverse y la decisión final sobre Barco será uno de los primeros grandes dilemas de la nueva gestión, en un contexto donde el Xeneize ya empezó a moverse, según reportó TyC Sports.



