(ARGENTINA).- River redefinió su estrategia para los laterales después de las salidas de Fabricio Bustos y Matías Viña. La dirigencia que encabeza Stéfano Di Carlo decidió no gastar en refuerzos para esa zona del campo y apostará por las reconversiones internas de dos juveniles: Ulises Giménez y Facundo González.
La información la dio a conocer el periodista Hernán Castillo, quien detalló el cambio de postura del club de Núñez. “Tras las salidas de Bustos y Viña, el club decidió NO gastar de más en una posición donde considera que ya cometió errores en el pasado. La idea es apostar por RECONVERSIONES internas, con nombres como Ulises Giménez y Facundo González”, publicó el cronista en sus redes.
La decisión se enmarca en una purga profunda del plantel profesional. El propio vicepresidente Di Carlo había anticipado el nuevo rumbo: “Se irán 15 jugadores. Queremos un plantel de 20 jugadores de élite, no de 30 o 35. Es preferible pagar mejor a pocos para competir con el primer mundo o Brasil” , declaró días atrás. Tanto Bustos como Viña integraron la lista de 14 futbolistas borrados que empezó la pretemporada el último 17 de junio.
Giménez, de 20 años, es defensor central pero ya jugó como lateral derecho en inferiores; tiene contrato con River hasta diciembre de 2028. González, también de 20 años y zaguero central zurdo, pertenece al Millo y su vínculo vence en la misma fecha. La intención de Eduardo Coudet es evaluarlos en la pretemporada que el plantel hará en Alicante, España, para ver si pueden cubrir las variantes de Gonzalo Montiel y Marcos Acuña.
El caso Viña pesó en la decisión de no repetir apuestas costosas. El uruguayo llegó a préstamo desde Flamengo a comienzos de 2026, pero su rendimiento no convenció y fue colgado. El club igual deberá pagarle el sueldo hasta fin de año porque así quedó estipulado en el contrato, y además se busca evitar que se active la obligación de compra, fijada en 5 millones de dólares si el defensor superaba el 50% de los minutos disputados. Jugó apenas 14 partidos en el semestre y se desvinculará tras el Mundial 2026.
La apuesta por los pibes generó inquietud entre los hinchas, que en las últimas horas expresaron sus dudas en redes sociales. La principal crítica apunta a que el equipo quedaría sin suplentes naturales de experiencia en los costados de la defensa para afrontar el segundo semestre, que incluye los octavos de final de la Copa Sudamericana.
La postura oficial, sin embargo, no es definitiva. Según la misma información de Castillo, River solo buscará un refuerzo en el mercado de laterales “si aparece una OPORTUNIDAD de mercado realmente importante”. Por lo pronto, la orden es confiar en los recursos de la casa y evitar erogaciones que en el pasado reciente trajeron más dolores de cabeza que soluciones.



