(ARGENTINA).- El pedido de Eduardo Coudet a la dirigencia de River chocó con un muro institucional insalvable. El entrenador puso sobre la mesa el nombre de Valentín Gómez, defensor central zurdo que actualmente milita en el Betis de España, para reforzar la zaga de cara al segundo semestre de 2026. La respuesta desde la cúpula fue un “no” rotundo que frenó cualquier negociación antes de comenzar.
Según informó el periodista Renzo Pantich, existió un sondeo informal para conocer el precio de Valentín Gómez. “Consultaron por un viejo anhelo, Valentín Gómez, al Chacho le gusta”, reveló el cronista, quien además contó que “hubo un contacto, no de la dircia, sino de otra parte, a buen entendedor, pocas palabras, para preguntarle a alguien de su entorno cuánto pediría el Real Betis por los servicios de Valentín Gómez”. Sin embargo, el propio Pantich enfrió las expectativas: “Difícil que se haga, es de difícil concreción esta transferencia”.
La razón no es futbolística ni económica, sino de vínculo personal. El representante de Valentín Gómez es Martín Guastadisegno, un nombre que en el Más Monumental está vedado. El 5 de marzo de 2026, River declaró formalmente persona no grata al agente luego de que facilitara la salida del juvenil Luca Scarlato al Parma Calcio de Italia mediante la figura de patria potestad, una maniobra que el club consideró perjudicial para su patrimonio. A raíz de ese episodio, Guastadisegno tiene prohibido el ingreso a todas las instalaciones del club.
Con ese antecedente fresco, la reacción en las oficinas del fútbol fue unánime. Al confirmar quién manejaba la carrera de Valentín Gómez, le comunicaron a Coudet: “No hay posibilidades”, según la frase que se le atribuye al presidente Stefano Di Carlo. La institución elevó incluso un pedido formal ante la FIFA para que se le retire la licencia de agente a Guastadisegno, lo que profundiza un conflicto que, a pesar de todo, convive con una situación atípica en el día a día: el mismo representante aún maneja los intereses de Germán Pezzella, integrante del primer equipo de River.
El entrenador buscaba en Valentín Gómez un central zurdo de buen pie para complementar a Nicolás Otamendi y equilibrar la salida desde el fondo. La intención era que el ex-Benfica fuera el marcador central diestro y que un perfil zurdo, como el del defensor del Betis, se hiciera cargo del otro puesto. La negativa de la cúpula lo obliga a redirigir la brújula del mercado.
Con el fichaje de Valentín Gómez casi descartada por el veto a su agente, la dirección deportiva que encabeza Enzo Francescoli ya evalúa otras alternativas de centrales zurdos. El objetivo es satisfacer el pedido táctico de Coudet antes del inicio de la pretemporada en Alicante, prevista para el 21 de junio, y con la mira puesta en el Mundial de Clubes y los octavos de final de la Copa Sudamericana.



