(ARGENTINA).- Pensar que podía ser refuerzo de River parecía imposible hace uno años. Después de una seguidilla de lesiones que lo dejaron al borde del retiro y de un cambio de rumbo que él mismo definió como un “click”, Mauro Arambarri será nuevo jugador del Millonario y mañana llegará al país para firmar su contrato.
El mediocampista uruguayo de 30 años viene de completar dos temporadas sin lesiones en el Getafe, donde se convirtió en el segundo futbolista con más partidos en la historia del club —más de 250, solo por detrás de David Soria—. Su contratación responde a la política de fichajes “muy agresiva” que impulsa el presidente Stefano Di Carlo, con la gestión del director deportivo Pablo Longoria. “La única prioridad que tiene River es jugar bien al fútbol y para eso necesitás jugadores de calidad y jerarquía”, sostuvo semanas atrás.
Lo que dijo Mauro Arambarri
En una entrevista con el podcast Offsiders en noviembre de 2024, Mauro Arambarri relató el calvario físico que atravesó. “Mi primera lesión fue en un partido con el Valladolid… se me cae un jugador arriba del tobillo, un dolor tremendo”, recordó. Los médicos le diagnosticaron un esguince, pero tras un mes sin poder trotar una nueva prueba reveló una rotura de la sindesmosis del tobillo. “Ahí me indican cirugía, faltaba un mes para el Mundial y dije ‘bueno, ya está. Si hay que entrar al quirófano, vamos a hacerlo’”, contó.
La operación lo dejó cuatro meses y medio fuera de las canchas y perdió la chance de estar en la lista definitiva de la Selección. Cuando regresó, a los cuatro partidos sintió de nuevo el mismo dolor. “Me hice como tres resonancias, veía especialistas y nadie sabía lo que tenía, el que me había operado antes estaba un poco perdido también y así pasaron varios meses, sin saber lo que tenía en el tobillo, imaginate mi cabeza lo que era, la incertidumbre esa de ir a ver a los especialistas y salir más confundido de lo que estaba es duro. Incertidumbre total, no poder correr e ir al club solamente a estar en una camilla”, explicó. Al final de esa temporada, con José Bordalás como DT, jugó el partido decisivo contra el Valladolid infiltrado, con un trato: “Le dije ‘está, yo estoy, pero mañana quiero que me operen’”. Se operó al día siguiente a las seis de la mañana.
La mala racha no terminó ahí. Apenas volvió a jugar sufrió una lesión en el menisco y el ligamento cruzado de la rodilla. “Tenía menisco y cruzado jodidos. Primero no creían que me iban a tener que operar de ligamentos, pero en la cirugía vieron que lo tenía más complicado”, relató. La recuperación se estiró a casi un año y el uruguayo se estancó mentalmente. “Decidí irme del club dos meses antes de que termine el campeonato. Eso me cambió, me hizo bien”, admitió.
Mauro Arambarri encontró la salida en un cambio de ambiente y en el trabajo con el preparador físico Javi Ledesma y un psicólogo. “Javi es una persona increíble, me ayudó, muchísimo”, señaló, y agregó: “tengo psicólogo una vez por semana, que también me ayudó mucho”. En la misma charla reflexionó: “Yo puse hasta lo último de mi parte y se sale. Con disciplina, haciendo todo lo que te indican, probando todas las opciones que tengas y ya, darlo todo”.
Desde entonces no volvió a lesionarse y se convirtió en un pilar del Getafe. Ahora, con la firma pendiente para mañana, Mauro Arambarri se prepara para sumar su experiencia a un River que ya incorporó a Nicolás Otamendi y que busca potenciar su plantel.



