(ARGENTINA).- El clima interno en Núñez se vio alterado tras la clasificación en la Copa Sudamericana por una determinación tajante del cuerpo técnico. Luego de varias reuniones en el Más Monumental, se confirmó que el entrenador Eduardo Coudet declaró como jugador prescindible a Maximiliano Salas.
La decisión de Coudet sobre Salas
El delantero de 28 años recibió la noticia de boca del propio entrenador, quien le manifestó que no forma parte de sus planes para la reanudación de la actividad oficial. Según trascendió desde el entorno del cuerpo técnico, “Coudet ya le comunicó que deberá buscarse un nuevo club” y el futbolista podría quedar fuera de la delegación que viajará a la pretemporada en Alicante.
Salas tiene contrato vigente con la institución hasta el 31 de diciembre de 2029, lo que representa un punto de conflicto ante su negativa de abandonar el club en este mercado de pases. A pesar de la postura del Chacho, el deseo del ex Racing es innegociable: “Maxi Salas quiere quedarse en River y pelear por un lugar”, según manifestaron allegados al atacante correntino.
La dirigencia de River, encabezada por Stefano Di Carlo, le trasladó al representante del jugador una condición económica asfixiante para garantizar su permanencia en el plantel profesional. El requisito fundamental tiene que ver con “la aceptación por parte del delantero de una reducción salarial del 50 por ciento”, una medida que busca probar su compromiso total con el proyecto deportivo.
Actualmente, el delantero zurdo no se encuentra trabajando junto al resto de sus compañeros en el predio de Ezeiza mientras se define su situación contractual. El jugador eligió refugiarse en su ciudad natal y “fue a entrenar en el Club Victoria de Curuzú Cuatiá, el potrero que lo vio nacer”, donde realiza rutinas físicas por su cuenta para no perder ritmo competitivo.
El atacante venía de ser protagonista en la última fecha del Grupo H de la Sudamericana, donde anotó el primer tanto en el triunfo 3-0 frente a Blooming. Sin embargo, aquel festejo en el Más Monumental no fue suficiente para modificar la visión del técnico, quien prefiere liberar un cupo en la ofensiva para buscar nuevos refuerzos en el mercado europeo.
El futuro del delantero se resolverá antes del 21 de junio, fecha estipulada para el inicio de la pretemporada internacional. Si Salas no acepta el drástico recorte en sus haberes o no logra convencer a Coudet de su utilidad táctica, su salida de Núñez será inevitable a pesar de tener todavía más de tres años de contrato por delante.



