River Plate atraviesa días de cambios profundos tras la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana y la reciente derrota en el Mario A. Kempes. Bajo la gestión del presidente Stefano Di Carlo, el club inició una reestructuración total del plantel para oxigenar las finanzas y renovar la competitividad deportiva del primer equipo. En este escenario, la dirigencia de River definió que Paulo Díaz debe abandonar la institución de forma inmediata a pesar de las intenciones personales del futbolista de cumplir su vínculo en Núñez.
La decisión de Coudet sobre Paulo Díaz
El periodista especializado en mercado de pases, Germán García Grova, reveló que la cúpula dirigencial del Millonario tomó la determinación de ofrecerle la rescisión de su vínculo al defensor. Aunque el chileno tiene un contrato vigente con el club hasta el 31 de diciembre de 2027, la postura de la oficina de fútbol es irreversible. La intención es cerrar su ciclo en este receso, independientemente de que el jugador prefiera quedarse a pelear un puesto bajo el mando de Eduardo Coudet.
El director técnico de River Plate fue claro en su diagnóstico y ya le comunicó a la secretaría técnica que no cuenta con el marcador central para el segundo semestre de 2026. Esta postura coincide con el sentimiento del hincha en el Más Monumental, que ha manifestado su descontento con los rendimientos recientes del defensor. Para el cuerpo técnico, el ciclo de Paulo Díaz está cumplido y su salida es una prioridad para liberar un cupo y una masa salarial considerable.
Los motivos de la salida
El principal escollo para concretar la partida del zaguero es su elevada remuneración mensual, la cual resulta prácticamente imposible de igualar para otros clubes de la región. Recientemente, el jugador rechazó una propuesta para retornar a su país y vestir la camiseta de la Universidad de Chile, debido a que las cifras ofrecidas no alcanzaban sus pretensiones económicas. Esta situación genera un conflicto, ya que el central prioriza el aspecto financiero por sobre su falta de minutos en el campo.
Además del factor económico, el estado físico del defensor es un punto de preocupación constante en las oficinas de Núñez. El chileno padece una lesión crónica en su rodilla izquierda, un antecedente médico que dificulta cualquier intento de transferencia a las ligas de élite de Europa. Ante la falta de ofertas de compra que satisfagan a todas las partes, la rescisión contractual aparece como la única vía de escape para que el Millonario logre desprenderse del jugador en este mercado.
El plan de River
Esta baja se enmarca en una limpieza profunda anunciada por Stefano Di Carlo, quien confirmó que aproximadamente 15 jugadores dejarán el club. En la lista de prescindibles también figuran nombres como Ian Subiabre, Maximiliano Salas y Matías Galarza Fonda. El objetivo es reducir el plantel y dar espacio a los nuevos refuerzos, proceso que ya comenzó con la contratación confirmada del defensor central Nicolás Otamendi, proveniente del Benfica.
River Plate buscará sellar todos los términos de la desvinculación antes del inicio de la pretemporada pautada para el 21 de junio en Alicante, España. La intención es que el defensor no forme parte de la delegación que viaje a Europa, marcando así el final definitivo de su etapa con la banda roja. Las próximas reuniones entre la representación del futbolista y Enzo Francescoli serán determinantes para acordar los números de la salida.



