River alcanzó un hito estadístico relevante al eliminar a San Lorenzo por penales en el Estadio Monumental. Este triunfo puso fin a una sequía histórica en definiciones desde los doce pasos en Núñez. El club no lograba festejar bajo esta modalidad ante un rival argentino desde diciembre de 1979. Aquella marca se mantenía vigente en duelos de eliminación directa en condición de local.
El antecedente de 1979 frente a Vélez
La última vez que el público festejó una definición de este tipo fue el 9 de diciembre de 1979. En esa oportunidad, el equipo “Millonario” venció a Vélez Sarsfield en su propio estadio. El encuentro correspondió a los cuartos de final del recordado torneo Nacional organizado por la AFA. Tras empatar en el tiempo reglamentario, la eficacia en los remates permitió el avance de ronda.
Aquel enfrentamiento contra el conjunto de Liniers representaba, hasta hoy, el único registro positivo reciente en casa. Desde ese momento, las definiciones por penales ante conjuntos locales resultaron esquivas en el barrio de Núñez. Sin embargo, la reciente victoria frente al club de Boedo permite actualizar los libros de historia del fútbol argentino. Es un dato verificado por especialistas en estadísticas deportivas de River Plate.
Una racha de casi medio siglo en Núñez
La estadística negativa de River se extendió por un periodo de casi cincuenta años de competencia. Este dato se aplica exclusivamente a los enfrentamientos denominados “mano a mano” o de eliminación directa. Durante este extenso intervalo, el club disputó diversas llaves que terminaron en decepción para los simpatizantes locales. La presión histórica sobre el césped del Monumental se disipó finalmente tras los disparos ante San Lorenzo.
Además, es fundamental considerar que este registro solo contempla a oponentes del ámbito doméstico argentino. En consecuencia, el club logra sacarse un peso de encima respecto a la eficacia en definiciones críticas en casa. Este avance permite a River afrontar las próximas instancias del certamen con una perspectiva renovada y optimista. El fin de la sequía marca un punto de inflexión en la gestión de los momentos decisivos del partido.


