Aníbal Moreno concluyó el partido frente a San Lorenzo con una molestia física que encendió las alarmas. El mediocampista, que venía manteniendo la titularidad, mostró signos de dolor sobre el final del encuentro, lo que motivó un seguimiento inmediato del cuerpo médico. Según informaron los reportes tras el cierre de la jornada, la situación no reviste la gravedad de una ruptura muscular. Esta información resulta relevante de cara a la planificación para enfrentar a Gimnasia de La Plata en los próximos compromisos del calendario.
El volante disputó la totalidad de los minutos del clásico hasta que la fatiga condicionó su movilidad en el campo de juego. Moreno acumula una cantidad significativa de minutos como titular en la presente temporada, consolidándose como el eje del centro del campo. Durante el transcurso del juego, el futbolista sintió una contracción involuntaria que le impidió desplazarse con normalidad en los tramos finales. Los datos recolectados por el personal sanitario confirmaron que se trató de un calambre y no de una lesión fibrilar.
Ni el director técnico ni el jugador hablaron públicamente sobre la situación física tras el triunfo por penales obtenido ante el equipo azulgrana. El hermetismo habitual del cuerpo técnico se mantuvo durante la conferencia de prensa posterior al juego, donde se evitaron detalles sobre el estado de los futbolistas que terminaron con dolencias. Hasta el momento, no existe un comunicado oficial que brinde una cita directa sobre el diagnóstico, aunque el entorno del mediocampista transmite tranquilidad respecto a su disponibilidad para jugar contra River.
El mediocampista tiene programada una evaluación física exhaustiva durante la sesión de entrenamiento del día de hoy para determinar su evolución. En caso de persistir la molestia, el cuerpo técnico deberá considerar variantes en el círculo central para el próximo compromiso. Una eventual ausencia obligaría a modificar el esquema en la mitad de la cancha, especialmente ante El Lobo, y en cuartos de final. Por ahora, el jugador no ha sido descartado de las prácticas grupales y se espera que trabaje a la par de sus compañeros si los síntomas desaparecen por completo.
Moreno se presentará en el predio deportivo para realizar tareas de recuperación y ejercicios de baja intensidad bajo supervisión del departamento médico. El club no ha solicitado turnos para estudios complementarios de imagen, lo que refuerza la versión de un simple agotamiento físico tras la exigencia del clásico. El futbolista permanecerá bajo observación para definir su presencia en la convocatoria del siguiente encuentro.


