Maximiliano Salas se convirtió en la figura central del agónico triunfo de River Plate ante Carabobo. El delantero anotó el gol de la victoria en el minuto 96 del encuentro disputado en Venezuela. Bajo la conducción técnica de Eduardo Coudet, el equipo “Millonario” se impuso por 2-1 en un cierre dramático.
El atacante ingresó al campo de juego en el minuto 59 en reemplazo de Santiago Lencina. El partido presentó dificultades inesperadas tras la expulsión del arquero Santiago Beltrán. En consecuencia, el defensor Matías Viña debió ocupar la portería durante los instantes finales. Sin embargo, Salas logró sentenciar el resultado antes del pitazo final.
Héroe en la agonía ante Carabobo
Esta nueva conquista ratifica la capacidad del futbolista para aparecer en momentos críticos del juego. Su intervención permitió que el equipo sumara tres puntos fundamentales en condición de visitante. Según los registros de la Confederación Sudamericana de Fútbol, estos goles tardíos modifican el rumbo de las clasificaciones. Por lo tanto, su rol como revulsivo se vuelve determinante para el esquema de Coudet.
El antecedente más cercano de una definición similar ocurrió el pasado 22 de marzo de 2026. En aquella oportunidad, Maximiliano Salas anotó en el minuto 90+10 frente a Estudiantes de Río Cuarto. Aquel encuentro finalizó con una victoria de River Plate por 2-0. Esa anotación también se produjo en el tiempo de descuento, consolidando su efectividad en cierres de partidos.
De esta manera, el jugador reafirma su especialidad en marcar durante los últimos suspiros del cronómetro. Su desempeño actual evoca directamente lo sucedido en aquel compromiso de marzo en el ámbito local. En conclusión, Maximiliano Salas se afianza como un recurso valioso para destrabar resultados adversos o igualados.


