Eduardo Chacho Coudet, director técnico de River Plate, encabezó una jornada histórica en territorio venezolano. El conjunto argentino logró una victoria agónica ante Carabobo en el marco de la Copa Sudamericana. Sin embargo, el desarrollo del juego estuvo marcado por una situación reglamentaria extrema que puso en riesgo el resultado. El equipo debió afrontar los minutos finales sin un arquero de oficio bajo los tres palos.
Resistencia heroica con Matías Viña al arco
El momento más crítico del encuentro ocurrió tras la expulsión de Santiago Beltrán. Debido a que el cuerpo técnico ya había agotado las ventanas de cambios, un jugador de campo debió asumir el puesto. Por lo tanto, el defensor uruguayo Matías Viña se calzó los guantes para proteger la valla. Esta decisión resultó fundamental para sostener el empate transitorio ante la presión del conjunto local.
A pesar de la inferioridad numérica y la improvisación en el arco, el equipo mantuvo la disciplina táctica. El esfuerzo defensivo de los jugadores de campo fue notable para evitar remates directos contra Viña. En consecuencia, el planteo de Chacho Coudet se centró en resistir y aprovechar alguna oportunidad aislada de contraataque. La tensión en el banco de suplentes aumentó a medida que el reloj avanzaba hacia el final.
El gol de Salas y el desahogo de Chacho Coudet
La resolución del partido llegó mediante un pelotazo largo que encontró a Maxi Salas en posición de ataque. El delantero definió con precisión para marcar el gol del triunfo en los últimos instantes del juego. Este tanto desató la locura en la delegación visitante que se encontraba en el estadio venezolano. Además, la anotación premió el sacrificio colectivo realizado durante los minutos de mayor incertidumbre deportiva.
El impacto emocional de la victoria quedó registrado en el festejo de Chacho Coudet en el césped. El entrenador terminó en el piso celebrando de forma eufórica junto a sus colaboradores Carlos Fernández y Octavio Manera. Por último, este resultado fortalece la posición de River Plate en el certamen continental. El equipo demostró resiliencia ante las adversidades y logró tres puntos vitales para su clasificación.


