River Plate intensifica sus movimientos en el mercado de pases bajo la información de Germán García Grova. La prioridad absoluta de la dirigencia es Nicolás Otamendi, quien aceptó dialogar formalmente por primera vez. El defensor central representa el salto de calidad jerárquico que el club busca para la próxima temporada. Además, la institución explora opciones para fortalecer el mediocampo y el ataque con nombres de relevancia internacional.
Las prioridades de River en la defensa y el mediocampo
Respecto a la zona central, los representantes de Mauro Arambarri viajarán a España próximamente. Allí mantendrán una reunión clave con el presidente del Getafe CF para destrabar su salida. Cabe destacar que la propiedad del pase del uruguayo está fragmentada en tres partes. El club español posee el 50%, Boston River el 30% y el futbolista el 20% restante.
En el frente ofensivo, el nombre de Giovanni Simeone aparece como una alternativa concreta para el ataque de River. Sin embargo, la operación requiere negociar directamente con el Torino, club que adquirirá la ficha del delantero. Se estima que el traspaso demandaría una inversión cercana a los 5 millones de dólares. Por consiguiente, la dirigencia evalúa la factibilidad financiera de esta incorporación de cara al próximo semestre.
El panorama de los delanteros
Por otro lado, el panorama de otros futbolistas presenta mayores dificultades contractuales o de gestión. Eduardo ‘Chacho’ Coudet ha contactado reiteradamente a Agustín Canobbio, aunque el jugador tiene contrato vigente con Fluminense. En paralelo, Lucas Beltrán debe reincorporarse a la Fiorentina, donde el club italiano decidirá su futuro profesional inmediato. Estas situaciones obligan a la secretaría técnica a mantener diversas líneas de negociación abiertas.
Finalmente, la posibilidad de incorporar a Ángel Correa ha quedado descartada por motivos económicos insalvables. El costo de salida del delantero, fijado en 15 millones de dólares más su contrato, excede el presupuesto de River. En consecuencia, el club prefiere enfocar sus recursos en las gestiones por Otamendi y Arambarri. Estas decisiones marcan la hoja de ruta de una ventana de transferencias sumamente ambiciosa.


