La dirigencia de River Plate ha iniciado un proceso de evaluación profunda sobre la continuidad de varios integrantes de su plantel profesional. Esta decisión responde a la necesidad de renovar las filas del equipo antes de la apertura del mercado de pases de invierno. El cuerpo técnico busca optimizar el rendimiento colectivo mediante cambios estructurales significativos en la nómina actual de deportistas.
Los futbolistas que dejarían River en junio
Entre los nombres que encabezan la lista de posibles bajas se encuentran figuras relevantes como Paulo Díaz y Facundo Colidio. A ellos se suman Maximiliano Salas, Kevin Castaño, Ian Subiabre y Lautaro Rivero, completando un grupo de seis bajas iniciales. La salida de estos jugadores permitiría liberar cupos y presupuesto para las incorporaciones pretendidas por la institución de Núñez.
La situación contractual de estos profesionales será revisada exhaustivamente durante las próximas semanas. Por lo tanto, la partida de defensores y delanteros titulares alterará directamente el esquema táctico que se venía utilizando en la temporada. Sin embargo, este movimiento se considera indispensable para alcanzar los objetivos deportivos planteados para el segundo semestre.
Eduardo Coudet ha manifestado su disconformidad con la actual composición del equipo bajo su mando técnico. En consecuencia, se proyecta que al menos siete futbolistas abandonen la disciplina del club en el corto plazo. Además, el entrenador solo garantiza la continuidad de un porcentaje reducido, estimado entre el 20% y el 30% del grupo actual.
Para equilibrar estas ausencias, la comisión directiva de River trabaja en un ambicioso plan que contempla entre siete y ocho nuevas contrataciones. Este recambio masivo busca dotar al conjunto de mayor competitividad y adaptarse mejor a las exigencias del cuerpo técnico. Según reportes de la Asociación del Fútbol Argentino, el libro de pases será determinante para formalizar esta reestructuración integral del plantel.


