River superó por 1 a 0 a Carabobo por lo que fue la segunda fecha de la Copa Sudamericana y alcanzó los cuatro puntos. Fue una noche muy compleja para el conjunto de Eduardo Coudet. El Millonario realizó un partido que fue de menos a más y dejó mas dudas que certezas en la previa del Superclásico.
El primer tiempo fue directamente muy flojo. Sin ideas, sin ritmo y sin peso ofensivo, el Más Grande nunca logró imponerse ante un rival que se cerró bien y le planteó un partido incómodo. Apenas un par de intentos aislados de Juan Fernando Quintero y alguna aproximación de Juan Cruz Meza fueron lo único rescatable.
La dura noche para el River de Coudet
El mal rendimiento en la parte inicial no pasó inadvertido. River se fue silbado al entretiempo tras unos primeros 45 minutos que generaron bronca en el Monumental. Una señal clara del descontento de los hinchas y la exigencia que marca al club. Además, la jornada ya venía torcida. Fausto Vera fue reemplazado por una molestia en su rodilla derecha y es una preocupación para el domingo.
En el complemento, el panorama parecía no cambiar demasiado. Incluso, Juanfer también dejó el campo por una molestia, lo que aumentó la incertidumbre. Sin embargo, cuando el partido se apagaba, apareció una acción aislada que lo cambió todo.
Kendry Páez armó una gran jugada individual y Sebastián Driussi remató para estampar el 1 a 0. Un gol que no solo definió el partido, sino que volvió a mostrar el gran momento del delantero, que ya suma cinco tantos en siete partidos desde la llegada de Coudet.
Así, River terminó llevándose un triunfo que en los números suma, pero que en el juego deja interrogantes. Con un rendimiento bajo, silbidos desde las tribunas y algunas molestias físicas, el equipo llega al Superclásico con más dudas que certezas.
¡¡GANÓ RIVER!! 🤍❤️🤍 pic.twitter.com/v8xoxt1M5m
— River Plate (@RiverPlate) April 16, 2026


