A mediados de 2025, Maximiliano Salas protagonizó una de las novelas más complicadas del fútbol argentino. Primero, por su frustrada renovación en Racing, que le permitió darle un vuelco a su carrera y sumarse a River. Sin embargo, poco tiempo después de esos idas y vueltas, volvió a aparecer en el centro de la escena por el supuesto interés de Gustavo Costas en repatriarlo.
Producto de su falta de regularidad bajo la conducción de Eduardo Coudet, Maxi Salas empezó a aparecer en distintos radares de cara al mercado de pases venidero. Sorpresivamente, vuelven a ganar intensidad las voces que lo vinculan a su exequipo, debido a que Gustavo Costas no guardaría rencores y estaría interesado en contar nuevamente con sus servicios.
“Adhiero a la información de Flavio Azzaro de que Gustavo Costas quiere a Salas, que Maravilla Martínez está alentando su vuelta, pero hay un punto de conflicto: Milito y Salas deberán limar asperezas. A priori, fue probado en el equipo para el domingo”, aseguró Renzo Pantich hace unos días, aunque rápidamente le quitó fuerzas a la posibilidad.
Su panorama en River
“De igual forma, Maximiliano Salas no tiene chances de irse, el Chacho Coudet lo considera. De irse, correrá por su cuenta”, sentenció el periodista, vaticinando nuevas oportunidades para el delantero en River para los próximos meses. Además, aseguró que “River querrá recuperar su inversión“, por lo que cualquier equipo interesado en Salas debería pagar cerca de 8 millones de dólares por su pase.
Algo que parece bastante complicado, por lo menos para otro equipo del fútbol argentino. A pesar de que el jugador no cuenta con el protagonismo esperado, todavía tendría margen para revertir su situación, sobre todo antes de que la dirigencia busque nuevas alternativas para su puesto. Por eso, su rendimiento hasta junio será clave.


