Esta tarde en ESPN Stéfano Di Carlo dio precisiones en relación a cómo sigue River después del cimbronazo de la salida de Marcelo Gallardo. Más allá de contar los entretelones de esa decisión, mostró convicción absoluta en la figura de Eduardo Coudet luego de ratificar que será el reemplazante.
Según las palabras del presidente de River, el Chacho reúne todas las condiciones primordiales que busca la dirigencia para esta nueva etapa. Dentro de los denominadores comunes estaba el hecho de conocer a la perfección el mundo River. Teniendo en cuenta eso, surgió la pregunta acerca de la figura de Ramón Díaz que, después de Gallardo, es el DT más importantes de la historia. Stéfano Di Carlo eligió la contundencia en la respuesta.
“No lo consideramos, fuimos derecho a buscar a Coudet”, respondió el mandamás al ser consultado directamente por el Pelado, el único de los que entraba la lista de opciones que no tiene trabajo actualmente. Aún así, perdió cómodamente la carrera con el exestratega de Alavés con el que hubo que negociar una rescisión del contrato que tenía vigencia hasta junio próximo.
Asimismo, el presidente amplió el concepto de que Eduardo Coudet era el plan A por encima de una gloria como Ramón Díaz. “En el análisis previo hicimos una revisión de todos los nombres con la condición de que fueran de la casa. Luego de ello no tuvimos contacto con otra persona que no sea Coudet porque estamos convencidos de la nueva etapa”, sumó Stéfano Di Carlo.
Ramón, lejos de River
Estas pocas opciones con las que partió Ramón Díaz para ser técnico de River parecieron estar atadas a un larga rispidez que mantiene el entrenador con la conducción del oficialismo que inició con Rodolfo D’onofrio cuando él era el DT. Vale recordar que renunció a los pocos meses de la gestión, luego de ser campeón, para que después llegase Marcelo Gallardo. Nunca se llevaron bien.
Para colmo, semanas atrás subió a su Instagram una publicación polémica que muchos interpretaron como una forma de postularse en medio de la crisis que vivía River con el Muñeco. Esa actitud cayó muy mal en la interna y terminó condicionando sus chances de ser elegido.


