Hay noches que no envejecen. Que no se desgastan con el paso del tiempo ni pierden fuerza en el recuerdo colectivo. En River, una de esas páginas imborrables es la del campeonato del mundo, una historia que sigue viva en la memoria del hincha y que vuelve a cobrar fuerza cada vez que uno de sus protagonistas la revive.
Quien tomó la palabra fue Norberto Alonso, símbolo eterno del Millonario, que describió aquel logro con emoción intacta. “Ser campeón del mundo con River fue algo inolvidable e indescriptible”, aseguró el Beto. El ’10’ lo definió como “una bendición de Dios”. No solo por el título en sí, sino por lo que representó: ganar el campeonato local, la primera Copa Libertadores y consagrarse campeón del mundo ante un rival de enorme jerarquía como el Steaua Bucarest.
Alonso también recordó con precisión la jugada decisiva. No habló solo de talento, sino de viveza y oportunismo. “Cuando un defensor se duerme, hay que aprovechar”, explicó, destacando la rapidez suya y la de Antonio Alzamendi en una acción que terminó con el cabezazo eterno que selló el título de River. Una jugada simple, pero cargada de inteligencia y determinación.
Más allá del gol y la copa, el Beto puso el foco en algo aún más profundo: la trascendencia del recuerdo. Contó que, cada vez que va a la cancha, los hinchas riverplatenses se lo hacen saber. Fotos, abrazos, palabras. “Los padres se lo cuentan a los hijos, los abuelos a los nietos”, relató, dando dimensión al impacto generacional de aquella noche.
Un recuerdo que es eterno para River
Para Norberto Alonso, ese título no pertenece solo al pasado. Vive en el presente del hincha de River y seguirá haciéndolo en el futuro. “Ese recuerdo está presente y va a vivir para siempre en el corazón del hincha”, afirmó. Porque hay conquistas que no se archivan: se transmiten. Y en el Más Grande, ser campeón del mundo es una historia que jamás deja de contarse.
“Ser campeón del mundo con River fue algo INOLVIDABLE e indescriptible: una bendición de Dios que nos permitió ganar el campeonato local, la primera Libertadores y quedar como el ÚNICO campeón del mundo, ante un rival bravísimo como el Steaua Bucarest.
— Info Gallardista (@InfoGallardista) February 22, 2026
Ese gol fue una jugada de… pic.twitter.com/OFCLxXK7Ij


