River no solo se movió fuerte en el mercado argentino: también encontró una oportunidad de lujo en Europa y cerró un acuerdo con Chelsea que ya se considera de los más llamativos del año. Con Marcelo Gallardo siguiendo el caso de cerca, en Núñez abrocharon la llegada de Kendry Páez, una joya ecuatoriana que promete darle otra chispa al equipo.
La operación se destrabó por una necesidad concreta del club inglés: que el futbolista tenga continuidad real y sume rodaje antes de los desafíos grandes de la temporada. Ahí apareció River, aceleró y se quedó con un nombre que venía siendo seguido por varios.
El préstamo de Kendry Páez y el detalle que River festeja
El acuerdo se cerró como préstamo sin opción de compra, con la intención de que Kendry se adapte rápido y se convierta en una alternativa ofensiva, sobre todo por su desequilibrio, creatividad y capacidad para jugar entre líneas. En el club entendían que no era el momento de salir a romper el mercado por un 9, por lo que el foco se puso en sumar talento para los últimos metros.
Sin embargo, lo más importante no fue solo su llegada, sino una condición contractual que se conoció en las últimas horas y que puede marcar el futuro del jugador en el semestre. Según informó Renzo Pantich, la repesca de Chelsea no es automática.
El periodista lo explicó con una frase que hizo ruido: “La opción de repesca de Kendry Páez solo se activa si no cumple el 50% de los partidos con la camiseta de River”. Es decir: si Kendry alcanza ese piso de participación, River se asegura su continuidad hasta diciembre, un punto clave pensando en el tramo más exigente del año.
Por eso, Gallardo ya empezó a darle minutos y la intención está clarísima: que el ecuatoriano se meta en la dinámica, sume ritmo y se transforme en una herramienta real. En Núñez creen que, si explota, River puede sacar una ventaja deportiva enorme sin pagar una fortuna… y encima con una cláusula que juega a su favor.


