A partir de las dos derrotas consecutivas que acumula River, entró mucho en escena de las especulaciones el partido del próximo fin de semana contra Vélez. Si bien en la agenda aparece antes la presentación por Copa Argentina, la opinión pública entiende que el choque bisagra para Marcelo Gallardo será el domingo próximo.
Más allá de que quedó claro que a este River nada le sobra y no está en condiciones de subestimar, solo una verdadera catástrofe podría hacer que Ciudad Bolívar lo elimine el martes en San Luís. Entendiendo que la clasificación es más que probable, serán los de Guillermo Barros Schelotto los que marquen el destino del Muñeco al frente de la conducción técnico. En ese sentido, desde el Millonario tomaron de buena manera la lesión de Diego Valdés.
El chileno es uno de los mejor maneja la pelota en el mediocampo del Fortín y no enfrentarlo es un alivio para una contención defensiva como la de River que viene de sufrir 5 goles en los últimos dos compromisos. Según se supo este sábado, padeció un microdesgarro que lo dejará fuera de las canchas 10 días.
Con este presente, cualquier detalle que suene a positivo para River es bienvenido, por más que se trate de una desgracia ajena. Son jornadas difíciles y pueden complicarse si la reacción no está rápidamente sobre la mesa. En Núñez el clima de final con respecto al choque con Vélez ya comenzó a sentirse.
El antecedente que alivia a River
Hay que retroceder solo hasta el domingo pasado para entender la peligrosidad que tiene Diego Valdés cuando está inspirado. Fue una de las grandes figuras del segundo tiempo contra Boca (ganaron 2 a 0) brindando dos asistencias para los tantos del local. Además, dejó para el recuerdo una acción de antología que, de haber terminado adentro del arco, habría sido uno de los tantos más hermosos de los últimos tiempos en el medio doméstico. Sin dudas, River respira.
¡¡NO SE PUEDE CREER EL GOLAZO QUE SE PERDIÓ VALDÉS PARA VÉLEZ ANTE BOCA!! pic.twitter.com/tG3jVpw2Bu
— SportsCenter (@SC_ESPN) February 9, 2026


