El duro revés sufrido por River en la derrota 4-1 ante Tigre no modificó de manera drástica los planes de Marcelo Gallardo para el próximo compromiso. Lejos de tomar decisiones extremas, el entrenador opta por sostener gran parte del equipo que venía actuando, con la intención de ofrecer una rápida respuesta el jueves frente a Argentinos Juniors, en un contexto que considera aislado dentro del proceso.
Desde el cuerpo técnico entienden que el funcionamiento del equipo había mostrado señales positivas en las fechas anteriores y que el golpe recibido no alcanza para desarmar la estructura. En ese marco, Gallardo apuesta a la continuidad como forma de respaldo, convencido de que una reacción apresurada podría alterar un camino que, hasta el último partido, mostraba avances sostenidos en el rendimiento colectivo.
“Las expectativas están renovadas con respecto al año pasado. Tal es así que el equipo venía mostrando muy buenas cosas. Estábamos siendo muy saludables como equipo y se vio en cómo iniciamos el campeonato. Siempre las derrotas van a tener tendencia a retraer lo que fue el año anterior, pero yo no me voy a quedar con eso. Voy a agarrarme de lo bueno que veníamos haciendo, a analizar lo malo que hicimos hoy y seguir con la idea de la mejora que teníamos como equipo”, expresó el entrenador.
Gallardo piensa en lo que viene para River
Entre los ajustes previstos aparece el regreso de Franco Armani, ya recuperado, quien volvería a ocupar el arco en reemplazo de Santiago Beltrán. En la defensa también se proyecta una modificación puntual, con Marcos Acuña con chances de retomar la titularidad por Matías Viña, en una decisión pensada desde lo individual y no como sanción deportiva.
La mayor incógnita se ubica en el mediocampo tras la expulsión de Fausto Vera, situación que obliga a una variante. Giuliano Galoppo y Kevin Castaño son las alternativas que analiza Gallardo para ese puesto, en la antesala de un partido exigente en La Paternal, donde River buscará una respuesta inmediata dentro del campo.



