River avanza con una estrategia de protección patrimonial enfocada en sus futbolistas surgidos de las divisiones inferiores. En los próximos días quedará oficializada la renovación contractual de un volante formado en el club, que firmará un vínculo por cinco temporadas e incluirá una cláusula de rescisión fijada en 100 millones de euros. La medida responde a una planificación a largo plazo, con el objetivo de resguardar activos y acompañar el desarrollo deportivo del jugador.
Las experiencias recientes con Claudio Echeverri y Franco Mastantuono llevaron a la dirigencia, encabezada por Jorge Brito, a reforzar este tipo de políticas. La idea será replicada por Stefano Di Carlo durante su gestión, estableciendo como condición que los juveniles comiencen a sumar minutos en Primera División luego de rubricar contratos extensos. De esta manera, River busca equilibrar la proyección deportiva con la protección económica de sus talentos emergentes.
En ese contexto, el periodista Maximiliano Grillo confirmó que Juan Cruz Meza renovará por cinco años con una cláusula de 100 millones de euros. El mediocampista, hermano de Maximiliano Meza, se encuentra actualmente en Reserva, ya que el cuerpo técnico considera que aún necesita completar su proceso de maduración. Pese a ello, sigue siendo observado de cerca y continúa dentro de los planes institucionales.
Juan Cruz Meza, blindado en River
Sobre su situación, Marcelo Gallardo se había expresado a mediados de la temporada 2025. “Juan Cruz Meza me encanta. Tiene una proyección muy buena. Espero que sumar minutos le haga muy bien. Es muy joven, tiene 17 años, pero intentaremos ir llevándolo de la mejor manera. Es un volante que tiene juego y, más allá de su edad, es fuerte físicamente”, señaló el entrenador en aquel momento.
Mientras Meza optó por renovar, el caso de Luca Scarlato tomó otro rumbo. El delantero decidió marcharse con el pase en su poder tras rechazar propuestas contractuales, amparado en la patria potestad. Su salida estuvo impulsada por su entorno y derivó en un acuerdo entre River y el Parma para evitar un conflicto ante la FIFA. El club argentino conservará un porcentaje de una futura transferencia, mientras que otras instituciones, como Milan, desistieron de negociar al conocer la situación contractual.



