En la antesala del compromiso de River frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, el “Millo” protagonizó un movimiento fuerte en el mercado de pases al cerrar la llegada de Kendry Páez, una de las mayores promesas del fútbol sudamericano. La operación se concretó con el Chelsea de Inglaterra y generó un fuerte impacto entre los hinchas, no solo por el nombre del volante ecuatoriano, sino también porque no sería la única gestión en marcha dentro del club.
Según informó el periodista Fabrizio Romano, River acordó con Chelsea un préstamo por una temporada para incorporar a Páez, quien estaba cedido en el Racing Estrasburgo. La entidad inglesa decidió interrumpir ese vínculo ante la llegada de nuevos jugadores y autorizó su arribo a Buenos Aires para realizar la revisión médica. El acuerdo contempla, además, una cláusula de repesca a los seis meses si el futbolista logra un rendimiento destacado.
El mercado no se detuvo allí para el conjunto de Núñez. De acuerdo con lo publicado por Germán García Grova en su cuenta de X, River inició conversaciones para intentar el regreso de Rafael Santos Borré. El delantero colombiano tiene contrato vigente con Inter de Brasil hasta diciembre de 2028, y el principal obstáculo en la negociación está vinculado a las condiciones salariales, actualmente alejadas de los parámetros del club argentino.
River quiere a Borré
Por ahora, trascendió que la idea de River sería avanzar en un préstamo por un año, incluyendo una opción de compra considerada accesible. En este contexto también aparece el antecedente de la salida del atacante, quien había manifestado públicamente su intención de renovar, pero finalmente se marchó con el pase en su poder al Eintracht Frankfurt, un hecho que aún genera cierta tensión puertas adentro.
En el plano reglamentario, River necesita liberar un cupo al exterior para que la eventual vuelta de Borré sea aprobada por la AFA. El espacio utilizado para la llegada de Páez corresponde a la salida de Lisandro Bajú a Montevideo Wanderers. En ese escenario, la posible transferencia de Paulo Díaz comenzó a ganar relevancia, aunque su concreción dependerá tanto de una oferta cercana a los tres millones de dólares como de la predisposición del defensor a revisar sus pretensiones contractuales.



